IU ve "lógico" que las diferentes iniciativas para "sumar" converjan en una candidatura de alternativa

Alberto Bustos, María Sanchez y Manuel Saravia. A.MINGUEZA

Muestra su intención de participar en 'Valladolid toma la palabra', cuyo formato definitivo y candidatura se resolverán entre enero y febrero Fija una serie de objetivos "fundamentales" para lo que resta de legislatura tras un año "de lamentable gestión en decadencia y declive"

Izquierda Unida  considera "lógico" que las diferentes iniciativas planteadas para "sumar" de cara a las próximas elecciones municipales en la capital del Pisuerga converjan en una única candidatura "de alternativa" al bipartidismo en la ciudad, algo que podría concretarse bajo el paraguas del movimiento 'Valladolid toma la palabra', en el que la formación de izquierdas tiene intención de integrarse.

  

Así lo ha manifestado este martes la coordinadora local de Izquierda Unida, María Sánchez, la cual ha recordado que el pasado 18 de diciembre la coalición decidió en una asamblea abierta participar en este proyecto, el cual se encuentra en fase de gestación.

  

En este sentido, ha explicado que las distintas fuerzas políticas y sociales que podrían integrarse en la nueva candidatura se encuentran actualmente en procesos de debate interno, por lo que entre los meses de enero y febrero se resolverá tanto sus integrantes como las siglas bajo las que se presentarán y los componentes de las candidaturas, que serán elegidos mediante primarias abiertas, según ha precisado.

  

En declaraciones recogidas por Europa Press, Sánchez ha abogado por "respetar los tiempos" de cada formación, ya que algunas se encuentran incluso en pleno proceso de configuración de su estructura local, como pueda ser el caso de Podemos, la cual todavía no ha decidido bajo qué listas concurrirá al proceso electoral.

  

En cualquier caso, ha augurado un escenario "sin mayorías absolutas" en el Consistorio vallisoletano tras los comicios de mayo y ha apostado por que las distintas iniciativas surgidas bajo "planes de cambio", como pueda ser Ganemos o 'Valladolid toma la palabra', terminen por desembocar en una sola "papeleta de alternativa" en las urnas.

  

Al hilo de esto, Sánchez ha recordado que el próximo 18 de enero se celebrará una nueva reunión del proyecto, cuyo programa electoral debería ultimarse entre los meses de marzo y abril, a pesar de que "ya se está trabajando en su redacción".

 

"COMPLEJIDADES"

  

En este sentido, ha defendido la fórmula de participación elegida, a pesar de las "complejidades" y plazos que implica, para lograr una "mayor confluencia" de la ciudadanía, frente a otros partidos que ya cuentan con una cara visible al haber concluido su proceso de elección de candidato. "Creemos que hay más virtudes en este proceso", ha aseverado la coordinadora local de IU.

  

En ello ha coincidido el portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia, quien ha opinado que "tiene más ventajas desde el punto de vista democrático" este proceso, al tiempo que ha confirmado que sus intenciones "siguen siendo" presentarse al proceso de primarias para liderar la lista a la Alcaldía en la que tome parte su formación, ante lo cual ha recordado que "la última palabra" la tendrán los votantes.

  

Precisamente, María Sánchez ha recordado que hace cuatro años IU ya puso en marcha el sistema de primarias abiertas, lo que, entre otras cosas, permitió que fuera elegido candidato a la Alcaldía Manuel Saravia, a pesar de no ser afiliado de la formación, por lo que ha reiterado su defensa del proceso participativo de definición de la candidatura a pesar de sus "plazos más largos".

  

Por su parte, el concejal de IU Alberto Bustos ha reconocido el "lío" que puede suponer este proceso, pero ha defendido que, por encima de siglas y nombres, su "máximo interés" está en "hablar de la ciudad" frente a un equipo de Gobierno actual "en un marcado proceso de decadencia" tras un año en el que "todo ha ido a peor en la gestión local" ante la "desidia" y el "declive" del Consistorio.

  

Así, ha asegurado que el alcalde, Francisco Javier León de la Riva, se ha convertido "en un problema para la ciudad", mientras que Manuel Saravia ha tachado de "patético" que el regidor "trate de salvarse culpando a sus concejales".

  

En este sentido, ha lamentado que "todos los días aparezcan nuevas malas noticias" que afectan al Ayuntamiento y ha asegurado que los últimos años de crisis han sido "letales para la idea de buena gestión" de León de la Riva.

 

OBRAS "FARAÓNICAS"

  

Al hilo de esto, Alberto Bustos ha señalado que "mientras los derechos y la calidad de vida se estaban resquebrajando, el equipo de Gobierno lo ha maquillado con obras faraónicas". Sin embargo, en palabras de Manuel Saravia, "cuando no ha habido dinero para gastar, se ha actuado rematadamente mal".

  

Ésta ha sido la principal idea que el Grupo Municipal de IU ha trasladado este martes durante la presentación de su balance del año 2014, en el que ha acusado al equipo de Gobierno de ser "escasamente transparente y oscurantista", con un estilo "de propaganda permanente" y que "juega siempre a bordear la legalidad", en tanto que "la ciudad ha seguido perdiendo población, sobre todo joven" y "una parte importantísima de sus habitantes sigue sufriendo una tasa de paro intolerable y está sumida en el abatimiento de los recortes sociales".

  

Para IU, "no se salva ninguna concejalía" y, entre los ejemplos que ha puesto, se encuentra la "incapacidad" del área de Urbanismo para "sacar adelante un Plan General que se contrató en enero de 2012 por un millón de euros a un equipo externo con la idea de que estuviese listo en breve plazo".

 

En Acción Social, ha cargado contra "el enorme recorte de la ayuda a domicilio"; en Movilidad y Seguridad Ciudadana, contra la falta de puesta en marcha de "la rentabilización del patrimonio inmobiliario"; en Cultura, Comercio y Turismo, contra el "desastre" de la gestión de la concentración motera de Pingüinos; en Participación, contra la "insensible gestión" de la crisis de los comedores escolares, y en Hacienda, contra la "angustiosa situación económica" en que se encuentran las sociedades, fundaciones o entidades dependientes del Ayuntamiento. Además, ha tachado al portavoz del Grupo Municipal Popular, Jesús Enríquez, de limitarse a ser "un cortafuegos" ante "cualquier propuesta de la oposición".

  

Todo ello, rematado por la actuación del alcalde, que "no sólo no mejora los resultados de su equipo, sino que los agrava", al hilo de lo cual Alberto Bustos se ha referido a sus declaraciones sobre la violación a una mujer en un parque de la ciudad como muestra de dicha afirmación.

  

Frente a ello, María Sánchez ha propuesto un programa de trabajo para los últimos meses de la legislatura basado en cuatro "objetivos esenciales" como son la promoción del empleo, la protección social, la "democratización de la economía" --con una reducción "del peso y la capacidad coercitiva" que "algunas grandes empresas tienen sobre áreas estratégicas de la vida urbana"-- y la lucha contra la corrupción --con una nueva normativa municipal que la haga "mucho más difícil" y que ponga el foco "no sólo en quienes reciben los sobornos, sino también en quienes los ofrecen".

  

Como complemento de esto, Manuel Saravia ha presentado un decálogo de proyectos "fundamentales" basados en lo "obligado", como es "facilitar la transparencia e información"; lo "necesario", la vigilancia del "cumplimiento de la legalidad"; lo "inaplazable", la "atracción de población joven"; lo "vital", el "fomento del empleo; lo "urgente", con la "garantía de la protección social"; lo "importante", la "democratización de la economía"; lo "decente" frente a la corrupción; lo "imprescindible", con una "ciudadanía protagonista" y "presencia en la calle"; lo "comprometido", con el "cierre de proyectos en curso", y "lo deseable" o lo "liberador", es decir, un "cambio del tono vital de la ciudad".