IU interpelará a Cantalapiedra por su "pésima" gestión que "ha impedido" celebrar Pingüinos

Mariano Parellada, de Turismoto, la concejal Mercedes Cantalapiedra y el alcalde León de la Riva. BORIS GARCÍA

Izquierda Unida duda de que las obras estuvieran en la fecha prevista, motivo por el cual, el Equipo de Gobierno ha propuesto la demora, al ser consciente de esa posibilidad, "de exclusiva responsabilidad".

El Grupo Municipal de Izquierda Unida en Valladolid presentará una interpelación en el próximo Pleno sobre la actuación, desde hace cinco años, de la concejal de Cultura, Comercio y Turismo, Mercedes Cantalapiedra, respecto al emplazamiento de la concentración de Pingüinos.

  

Según consta en un comunicado emitido por IU, será una interpelación sobre las gestiones realizadas desde el Equipo de Gobierno municipal para asegurar un lugar adecuado al evento, con garantías funcionales y jurídicas.

  

IU preguntará sobre su visión de los intereses presentes; los de la asociación Turismoto, sectores hotelero y hostelero y los intereses generales, tanto los económicos como los medioambientales, además de custionar cómo y cuándo ha comenzado el Equipo de Gobierno a estudiar alternativas al emplazamiento de Puente Duero, después de que hace cinco años "se supiese de la ilegalidad de ese ámbito".

  

Asimismo, pedirá explicaciones sobre las garantías de legalidad que decía tener del espacio de la Hípica y las posibilidades legales de acampada en la parcela densamente arbolada al sur de la misma. "Ningún documento ni municipal ni de la Junta avala esa ocupación, ¿en qué se basa para decir que es legal?", ha señalado.

  

Igualmente, el Grupo preguntará por la razones que han llevado a proponer hacer una concentración en marzo y se "haya renunciado" a la de enero. Y es que IU duda de que las obras estuvieran en la fecha prevista, motivo por el cual, al Equipo de Gobierno ha propuesto la demora, al "ser consciente de esa posibilidad, de exclusiva responsabilidad".

  

Por ello, IU tratará de que se lleve a cabo un debate sobre su forma de gestionar este asunto, que "no ha sido distinta" de la forma en que lleva a cabo los demás aspectos de su área: "nada por escrito, reuniones privadas si acta alguna, palabras tergiversadas, búsqueda de enfrentamientos, llamadas amenazantes, continua confusión de intereses públicos y privados, desorden de competencias, caos organizativo, gasto irresponsable".

  

"Ahí está el problema: en su nefasta gestión, y no en el debate sobre quiénes son sandías y quiénes son melones", concluye

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