Instalan el primer radar de tramo en a provincia de Valladolid, aunque por el momento en fase de pruebas

Mide la velocidad de los vehiculos en un tramo ubicado en la Nacional 601, en el término municipal de Medina de Rioseco.

El primer radar de tramo de la provincia de Valladolid, instalado en la N-601 Valladolid-León a la altura de las curvas conocidas como Coruñeses, ya es una realidad. Operarios de la DGT han acabado este jueves de instalar el aparato que mide la velocidad en un tramo cercano a los dos kilómetros (puntos kilométricos 226,4 y 228,2)

 

Según ha podido conocer este periódico, durante todo el mes de diciembre el radar de tramo funcionará en modo de pruebas y será a partir de principios de año cuando el funcionamiento sea ya real. Los vehículos, sea cual sea su dirección, tendrán que circular en un tramo de 1,8 kilómetros a un máximo de 80 kilómetros por hora, que coincide con las peligrosas curvas que ya se han cobrado varios accidentes y tres vidas en los últimos años.

 

El radar tiene dos aparatos. Uno en la zona alta, donde comienza el páramo, y otro en la zona más bajo, tras la recta que conecta con Rioseco. En los dos postes existen cámaras infrarrojas que graban cada vehículo que trascurre por la zona. Si el automóvil registra una velocidad superior a la indicada, los datos se remiten al centro de tratamiento de denuncias y posteriormente al titular del turismo infractor.

 

Se trata del primer radar de tramo que se instala en la provincia de Valladolid y el tercero de la Comunidad castellano y leonesa: uno en el túnel de Guadarrama (entre Segovia y Madrid) y el del túnel de Barrios de Luna (entre León y Asturias). Desde la Dirección General de Tráfico se insiste en que el propósito de este nuevo radar es reducir la siniestralidad en una zona de curvas y no la recaudatoria.