Inquietud por el silencio del Tribunal Supremo sobre la aplicación de la 'doctrina Parot' al asesino de la niña Olga Sangrador

Valentín Tejero, esposado, se cubre el rostro durante una sesión judicial.

El silencio del Tribunal Supremo sobre la aplicación de la 'doctrina Parot' a Valentín Tejero, el asesino de la niña Olga Sangrador, ha creado una indiscutible inquietud después de la reunión que mantuvieron sus representantes para deliberar el recurso presentado contra la solicitud de Audiencia de Valladolid. Si se estima, Tejero estará en libertad el próximo mes cuando los informes de prisión reflejan que no está rehabilitado.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo se reunió el pasado miércoles a puerta cerrada para deliberar la decisión de la Audiencia de Valladolid de aplicar la denominada 'doctrina Parot' a Valentín Tejero, condenado por el asesinato de la niña de 9 años Olga Sangrador. Sin embargo, aún no se conoce su decisión con un silencio que ha generado el correspondiente recelo en la Asociación Clara Campoamor, impulsora de esta petición.

 

El auto, emitido en febrero del pasado año, fijaba el licenciamiento definitivo del preso en 2025 respecto a las cinco causas que pesan en su expediente. La Audiencia de Valladolid coincidió con el Ministerio Fiscal y del abogado de los padres de la niña, contrarios todos a que Tejero saliera de la cárcel de Herrera de la Mancha el 15 de marzo próximo y solicitaban que cumpliera otros 13 años más internado.

 

Según el abogado Luis Antonio Calvo, representante de la Asociación Clara Campoamor, detrás de este silencio "hay una trascendencia política". Tan trascendente como que está en juego, a su juicio, "la pervivencia de la doctrina Parot". Dicha doctrina, aplicada para delitos de terrorismo, tiene en el caso de Olga Sangrador su única excepción. "No debería haber razón para que no se aplicase. El fundamento de la Audiencia de Valladolid es perfecto pero el que no hayan comunicado de inmediato su decisión me produce inquietud", comenta Calvo.

 

Valentín Tejero se enfrenta a condenas que suman los 63 años de privación de libertad por el rapto, violación y asesinato de Olga Sangrador y por diferentes violaciones cometidas antes del crimen, por lo cual no debería recuperar la libertad hasta contar con 60 años. Si la decisión del Supremo es contraria a la aplicación de la 'doctrina Parot' el próximo mes estaría en la calle pese a los informes de prisiones, que no acreditan su rehabilitación.

 

Luis Antonio Calvo teme que este recurso pueda servir como excusa perfecta "para cargarse la doctrina Parot porque no estamos hablamos de un delito de terrorismo como tal. Esto, hace tres años sería un puro trámite pero ahora las circunstancias han cambiado e incluso la tendencia es a suavizar las condenas".

 

Olga Sangrador desapareció un 25 de junio de 1992 en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos. La Policía centró sus investigaciones en Juan Manuel Valentín Tejero, un delincuente que en ese momento disfrutaba de un permiso penitenciario. Dos días después, Tejero confesó la autoría del rapto, violación y asesinato de la niña. Su cadáver, enterrado, fue localizado en un pinar de Tudela de Duero.

Noticias relacionadas