Iniesta, el talento y veteranía para liderar a la campeona

Andrés Iniesta, llamado a ser el líder de la selección en Francia

La selección española presenta un equipo equilibrado y con variedad para defender su titulo continental de hace cuatro años, pero sin duda hay un futbolista que se eleva por encima de los demás.

El de Fuentalbilla, a sus 32 años, es uno de los cinco futbolistas que restan que se proclamaron campeones de Europa en 2008, poniendo fin a 44 años de espera junto a Iker Casillas, Sergio Ramos, Cesc Fábregas y David Silva, lo que le convierte una auténtica voz autorizada dentro del vestuario y del campo.

Viviendo una madurez dulce en lo futbolístico gracias al periodo que está viviendo el FC Barcelona, el manchego ha sabido mantener su estatus de importancia en el conjunto culé, donde se le considera imprescindible junto a Sergio Busquets, en ocasiones por encima de la temible 'MSN', y todo por su capacidad para lograr que pase algo en cualquier momento del partido o por demostraciones como la que hizo recientemente en la final de la Copa del Rey cuando su equipo estaba con diez.

Y es que Iniesta nunca se ha escondido porque siempre ha asumido su responsabilidad, tanto en su club como en el combinado nacional, siendo protagonista en ambos por goles de vital importancia, sobre todo el del 11 de julio en Johannesburgo que dio el histórico título de campeón del mundo a la selección española.

Sus rivales le respetan y se deshacen en elogios hacia su figura y en casi todos los estadios de España por los que pasa, la afición le brinda su admiración y su agradecimiento por lo que hace y por su manera de comportarse.

El centrocampista, elegido jugador europeo del año en 2012 y segundo en el Balón de Oro de 2010, es un jugador pausado cuando habla, pero eléctrico cuando coge el balón en los pies, con el que es capaz de desbordar sin importarle de cuantos rivales le rodeen o dibujar pases letales a sus compañeros. Fiel representante del famoso 'tiki taka', también ha sabido con el paso de los años mejorar sus prestaciones defensivas, como se ha comprobado bajo el mando de Luis Enrique Martínez.

Tardó más en llegar a la Absoluta que otros jóvenes de la Sub-21 como Torres o Reyes, pero una vez que se asentó ni el fallecido Luis Aragonés ni Vicente del Bosque le han podido cuestionar. Sin la presencia de Xavi Hernández, él tendrá que generar la transición ofensiva de la campeona y de su conexión con jugadores como Silva, Cesc o incluso Nolito pueden pasar muchas de las opciones de que España llegue lejos.