Industriales y ganaderos de Salamanca buscan 'reconvertir' Asacriber o crear una nueva asociación

El objetivo de este colectivo descontento es que el Libro Genealógico no recaiga solo en Aeceriber e incluso plantean la posibilidad de crear una nueva asociación y empezar desde cero.

El sector del ibérico en la provincia de Salamanca se moviliza para defender sus intereses y los del resto de Castilla y León con el fin de intentar hacerse con el Libro Genealógico, o por lo menos que no sea exclusivo de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber) como hasta ahora.

 

Al menos eso es lo que ha indicado un grupo de profesionales del sector industrial y ganadero a este diario debido a la "falta de iniciativas" existentes en la actual Asociación de criadores de cerdo Ibérico de Castilla y León (Asacriber) que preside Manuel José González.

 

Tal es así que el sector va a unirse para tomar medidas y con dos vertientes principales: la primera y más real se centra en, según industriales y ganaderos de Salamanca, en intentar "dar una vuelta de tuerca a Asacriber con el fin de que su funcionamiento sea más real y defienda los intereses del sector en Salamanca y de Castilla y León". No en vano, y pese se trata de colectivos ganaderos, los industriales también están a favor de un nuevo cambio.

 

Por tanto, la solución pasaría por "nuevos gestores dentro de la organización con el fin de luchar por el Libro Genealógico del ibérico" en la zona productora y comercializadora del conjunto de España. Este hecho debería contar con el beneplácito de la Junta de Castilla y León para interceder ante el ministerio y poder así conceder el Libro Genealógico a Castilla y León o por lo menos que no sea en exclusividad para Aeceriber como hasta ahora.

 

La otra de las opciones, aunque quizá la menos probable, sería la creación de una nueva asociación en Salamanca y Castilla y León "para intentar defender mejor nuestros intereses qu ahora no los sentimos representados, ni mucho menos, y terminar con el monopolio de Aeceriber en la gestión del Libro".

 

No en vano, este proyecto sería más costoso y ahí sí que debería tomar más cartas en el asunto la Junta de Castilla y León.

 

Lo que sí está claro es que el descontento entre los ganaderos y los industriales en Salamanca se palpa en el ambiente.