Íker habla de las críticas, de su relación con Mourinho, con Xavi, de las acusaciones de topo

Casillas también habla de los problemas generados por quienes le acusan de filtrar cosas a su pareja para que salgan a la luz

El portero del Real Madrid Iker Casillas ha asegurado que durante la etapa en la que estuvo más cuestionado en el conjunto blanco, con el portugués José Mourinho al frente del banquillo, optó por "guardar silencio por el bien del club".

Ha reconocido que fuera de la cancha no cruzaban "palabra", además de negar que la llamada al Xavi Hernández tras los encuentros de tensión con el FC Barcelona fuese para "pedirle perdón".

 

"Siempre estas cuestionado, más en el Madrid, porque cada partido es un mundo, pero sí, más en los últimos años. 'Es otro', 'nos ha traicionado'... A lo mejor tendría que haber hablado, pero opté, por el bien del club, por guardar silencio", señaló en el programa de entrevistas 'Iñaki', conducido por Iñaki Gabilondo en Canal+.

 

En ese sentido, asegura que le afectaron las acusaciones de traicionar y filtrar informaciones a periodistas. "En este país, igual que tienes en la balanza miles de cosas muy buenas, tienes cosas pequeñas malas, entre las que podría estar la envidia o las ganas de ver mal a gente que ha intentado hacer las cosas lo mejor posible y comprometerse con sus ideas", explicó.

 

Además, no cree que ese "movimiento" se produjese desde dentro del club. "El entrenador y el presidente quiero pensar que no. He crecido con muchos periodistas y tengo relación fluida con ellos, pero diferencio la relación periodística", afirmó.

 

"Duele, sí que duele, porque llevas aquí desde que tienes 9 años, 15 en el primer equipo, y has conseguido cosas. Me ha dado la oportunidad de ir a la selección y conseguir lo que todo el mundo sabe. El público es soberano pero tienes tu corazoncito y te duele", indicó, aunque descartó que sea "una conspiración".

 

"Es cierto que hace unos meses parecía que todo era nefasto, eras el culpable de todo, el primer problema que todos te querían erradicar porque eras la peste. Eso me ha venido fenomenal para reponerme y saber la situación. Te aseguro que cuando voy por la calle encuentro buenas palabras de respeto y cariño del madridismo e incluso de la gente que no es del Madrid. Sobre todo por lo que hicimos con la selección", explicó.

 

Sin embargo, considera que la temporada pasada fue la mejor de su carrera. "Desde hace dos años me pasan una serie de cosas, no sé si por brujería o vudú, peor no me salen las cosas. Siendo la pasada la que menos jugué, ha sido la mejor, la recuerdo como la mejor. Y pudo ser la que más me ha afectado, pero fue la mejor, sin duda", confesó.

 

"FUERA DE RUEDAS DE PRENSA, CON MOURINHO NO CRUZÁBAMOS PALABRA"

 

Sobre la relación con el que fue su técnico, el portugués José Mourinho, afirma que "en verano de 2012 era fenomenal" y que hablaban "todos los días", y que había "discrepancias pero no mala relación", y que los problemas empezaron a raíz de su suplencia ante el Málaga en diciembre de 2012.

 

"Cuando hay una situación que no es la adecuada intentamos buscar gente que pueda ser culpable. Con la suplencia en Málaga, el equipo no estaba bien en Liga, pero en Copa y en 'Champions' estábamos bien. El míster entendió que no estaba par jugar y me dio un toque de atención, pero al empezar enero de 2013 ante la Real Sociedad, cuando expulsaron a Adán, salí, ganamos y jugué una serie de 5-6 partidos hasta que me lesioné, con un bagaje positivo. Ganamos casi todos los partidos y sin encajar. Ese toque me hizo espabilar y fue fructífero", analizó.

 

Sin embargo, considera el período del luso en el conjunto blanco como bueno. "La etapa de José Mourinho en el Madrid yo creo que fue buena para nosotros porque nos aupamos a esa igualdad entre Madrid y Barcelona que habíamos perdido en las últimas temporadas. La primera etapa fue buena, la segunda no tan buena. Uno dirá lo que le ha contado un periodista y otro otra persona. No da más de sí, mi máximo respeto porque es un entrenador, pero a veces cuando hay algo que no te gusta tienes que dar tu punto de vista. Eso no quiere decir que no haya que respetarlo", subrayó.

 

Fue a partir de superar su lesión cuando las cosas con el técnico portugués comenzaron a tensarse. "Daba más rabia porque intentaba pasar y no querer echar más leña al fuego, y fuera de esas ruedas de prensa no cruzábamos palabra, no teníamos ningún momento. La relación no era buena, y cada uno por su lado. También te digo que cuando estaba lesionado nuestra relación era buenísima. Me recuperé y fue cuando el señor Aitor Karanka dijo que no tengo el alta competitiva", recordó.

 

"Sentí que tenían problemas pero nadie me decía nada. El resto de los compañeros veían que si esto sucedía conmigo, que llevaba tanto tiempo, qué no les podía pasar a ellos", añadió. "Lo respetaba y no pasaba nada. Como dijo un día, Diego -López- es mejor que Iker. Perfecto y no pasa nada", apuntó.

 

Por otra parte, defendió a su pareja, la periodista Sara Carbonero, que aseguró el año pasado en una entrevista a Televisa que había "mal ambiente" en el vestuario madridista. "Sara podría decir muchísimas cosas del vestuario, millones, más de las que la gente podría decir", dijo. "La gente decía que le pasaba información a mi pareja para que la contase. El entrenador no me lo reprochó. Hemos tenido discrepancias solo de tipo técnico", resaltó.

 

"NO LLAMÉ PARA PEDIR PERDÓN A XAVI"

 

Casillas tampoco eludió hablar de la llamada entre él y los entonces capitanes del FC Barcelona, Xavi Hernández y Carles Puyol, por la tensión que se generaba en los clásicos. "Se cuenta una historia que no es. La historia es que llamé a Xavi y Puyol para echarnos la bronca mutuamente y decirnos que la situación no era normal, era lamentable, bajo mi punto de vista. Cuando jugábamos cada uno miraba por lo suyo. Previamente, en ese verano habíamos jugado mucho ya cada uno. Ahí se nos fue de las manos, estábamos en una situación tensa. Estábamos defendiendo a nuestros clubes", analizó.

 

"Yo hablé con Xavi y con Puyi y nos dijimos de todo, que compañeros míos se decían. Yo les decía que iban a presionar al árbitro. Cosas del fútbol. La llamada de Iker Casillas pide perdón a Xavi, para nada, por mucho que se quiera vender esa historia. 'El capitán del Real Madrid se baja los pantalones'... Se llama para decir que esto iba a pasar factura y no estábamos siendo ejemplo para la gente y los niños", prosiguió, y aseguró que desde ahí todo empezó a ir "mejor".

 

Sobre esa conversación, asegura desconocer si el hecho molestó a Mourinho. "Eso habría que preguntarselo a Mourinho. Evidentemente esa es una historia que corre por ahí, que Iker le pidio perdón a Xavi. Mentira, totalmente mentira", indicó. "Mourinho no me dijo nada pero lo que sí es cierto es que mucha gente dice que le molestó, habría que preguntárselo a ellos", añadió.

 

Por último, negó que no lo dé todo en los entrenamientos. "Los que hemos tenido el talento innato desde pequeños tenemos que regarlo para que no se te pierda. Yo no necesito ir al gimnasio y hacer 3.000 flexiones, en su momento las hice y no lo volví a hacer no porque no me viene bien. No tengo un cuerpo escultural pero sí tengo unas piernas fuertes. Para tener 33 años y tener ese tipo de movimientos creo que estoy bastante bien", concluyó.