Iglesias aseguró en julio que no sería vicepresidente de Sánchez ni entraría en un gobierno que no presidiese

Pablo Iglesias,  Xavier Domenech e Iñigo Errejón en rueda de prensa

Justifica su giro por la "correlación de fuerzas" y para ser "garantía" del cambio: "No nos fiamos de las buenas palabras del PSOE".

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, garantizó el pasado mes de julio que su formación no entraría a formar parte de un gobierno presidido por otro partido político, y que él no aceptaría ser vicepresidente del líder del PSOE, Pedro Sánchez, o cualquier otro candidato a las próximas elecciones generales.


En una entrevista con Europa Press, Pablo Iglesias fue tajante al descartar la posibilidad de entrar a formar parte de un gobierno no presidido por él. "No", repitió en dos ocasiones, zanjando así cualquier opción de Ejecutivo de coalición.

Iglesias dijo entonces que su aspiración era ganar las elecciones generales y que, en caso de no hacerlo, dentro de las conversaciones con otros partidos políticos no entraría la posibilidad de un gobierno de coalición, en línea con la norma que ya rigió en las negociaciones de Podemos tras las autonómicas del mes de mayo.

Sin embargo, este viernes ha asegurado al Rey su disposición a ser vicepresidente de un Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez y con participación de IU, y ha justificado este giro por dos motivos: que en las elecciones generales Podemos se quedó apenas 300.000 votos detrás del PSOE, y que su partido no se fía de lo que pueda hacer un Gobierno socialista en solitario.

CINCO MILLONES DE VOTOS

En su rueda de prensa en el Congreso tras reunirse con Felipe VI, Iglesias ha subrayado que Podemos y sus candidaturas de confluencia han obtenido más de cinco millones de votos y que la "correlación" de fuerzas con el PSOE es "completamente diferente" a la que se dio en las elecciones autonómicas en Castilla-La Mancha, Extremadura o Aragón, donde Podemos acabó permitiendo gobiernos socialistas sin entrar en ellos.

Pero además, ha defendido que para que haya "un Gobierno de cambio tiene que haber personas que ejerzan el cambio" y ha avisado de que Podemos no se fía de las "buenas palabras" del PSOE. En este punto, ha recordado a los socialistas el "espectáculo triste" de ver cómo los socialistas pactaron con PP y Ciudadanos para darles el control de la mesa del Congreso.

"Nosotros no nos vamos a fiar de las buenas palabras. Las garantías para que en este país haya Gobierno de cambio es que entremos en este Gobierno, que estemos en el Consejo de Ministros", ha remachado.