Iberdrola presenta los primeros resultados del proyecto Lignocrop en su plantación de cultivo energético en Peñafiel

Esta iniciativa de I+D aborda la viabilidad de la utilización alternativa del campo con fines energéticos, la recuperación de tierras abandonadas y la creación de empleo y riqueza en el entorno rural.

Iberdrola ha presentado este viernes los primeros resultados del proyecto de I+D Lignocrop en su pionera plantación de cultivo energético, ubicada en la localidad vallisoletana de Peñafiel.

 

Se trata de una de las iniciativas más ambiciosas llevadas a cabo hasta la fecha en el ámbito nacional e internacional, cuyos objetivos son demostrar la viabilidad técnica y económico-financiera de los cultivos energéticos leñosos como alternativa que complemente a los cultivos tradicionales, recuperar la actividad en tierras marginales y comprobar el impacto sobre el empleo y creación de riqueza que se produce en el entorno  rural donde se implantan.

 

Asimismo, la compañía ha procedido a la corta y acopio de la plantación que llevó a cabo en la primavera del año 2011, recogiendo así, cuatro años después, los primeros frutos de un proyecto que pretende optimizar la cadena logística de suministro de biomasa para fines energéticos.

 

A la presentación de estos primeros resultados del proyecto, que ha tenido lugar en la plantación de este municipio vallisoletano, han asistido el alcalde de Peñafiel, Roberto Díez; el responsable Iberia-Noroccidental de la dirección de Desarrollo de Negocio en Iberdrola Renovables, Fernando Martínez Riaza; y el responsable del área de Bioenergía de la Empresa, José Antonio Arrieta.

 

La iniciativa Lignocrop, liderada por Iberdrola, cuenta con la participación de socios con gran experiencia en el sector agroforestal, que también han asistido a la presentación, como son el Centro de Investigación Forestal (INIA-CIFOR), el Instituto Valenciano de Investigación Agraria (IVIA) y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), así como con la financiación del antiguo Ministerio de Ciencia e Innovación, a través del Plan E.

 

 

 

 

PROYECTO LIGNOCROP 

 

Con un presupuesto total que asciende a cerca de 3 millones euros, Lignocrop se consolida como el primer proyecto de este tipo en España, ya que hasta el año 2009, la implantación de estos cultivos se había reducido únicamente a pruebas experimentales.

 

Consta de un total de 60 hectáreas de cultivo energético leñoso con un máximo de 12 años de vida útil en cuatro ubicaciones geográfica y meteorológicamente muy distintas: Peñafiel (Valladolid), Tahivilla (Cádiz), Molina de Aragón (Guadalajara) y en la vega de Granada. Se han implantado diferentes clones de los géneros Populus, Salix y Robinia, todos ellos con un alto poder energético, rápido crecimiento, capacidad de rebrote de cepa e impacto ambiental positivo.

 

La duración de esta iniciativa se extenderá hasta diciembre de 2017, periodo suficiente para identificar los principales parámetros que permitirán a la compañía no solo asegurar el control y mejora de la eficiencia en costes y producción, sino también la gestión eficiente de aspectos medioambientales clave. En este sentido, Iberdrola apuesta también por la incorporación en campo de infraestructuras de riego por goteo, estaciones de medición de humedad y climatológicas, como vía de ahorro y uso eficiente de los recursos hídricos necesarios para las plantaciones.

 

Iberdrola eligió Castilla y León, en concreto la localidad vallisoletana de Peñafiel, para lanzar este innovador proyecto de investigación y desarrollo en abril de 2011, ya que se contó desde un principio con el apoyo de la Junta de Castilla y León y del citado municipio. En Peñafiel se llevó a cabo la plantación de chopos, sauces y robinias, en aproximadamente 14 hectáreas.

 

La astilla resultante de esta recogida va a ser consumida en el propio municipio de Peñafiel. Se utilizará en instalaciones térmicas -calderas- que han entrado recientemente en funcionamiento o van a entrar en los próximos meses, en ambos casos, en sustitución de calderas de gasoil. Esto permitirá, además del correspondiente ahorro, la consiguiente reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

 

Lignocrop es la primera iniciativa a una escala pre-industrial que desarrolla un estudio sobre la optimización de toda la cadena logística de los cultivos energéticos: selección genética de los mismos, producción de la planta en el laboratorio, crecimiento en los emplazamientos más adecuados, proceso de recolección y preparación, acondicionamiento de la biomasa y entrega al cliente final -a escala industrial, serían centrales de generación energética-.

 

El objetivo fundamental de Lignocrop es impulsar un sector de actividad dedicado al cultivo energético de forma sostenible, tanto medioambiental como económicamente, cuyo fin último es el suministro de combustible a centrales de generación energética -eléctrica o térmica-.

 

Aparte de propiciar la generación de energía limpia, este tipo de plantaciones consigue fomentar alternativas de producción para el campo y el agricultor, e incluso la recuperación de tierras abandonadas, la fijación de empleo y la creación de riqueza en el entorno rural. Asimismo, el desarrollo de los cultivos energéticos suele ir acompañado de un avance paralelo de la industria de transformación de la biomasa en combustible, lo que implica un impulso al sector de la biomasa en su conjunto.