Hoy por ti, mañana por mí: así funciona el Banco del Tiempo de Valladolid

No existe mejor frase que describa la labor que realiza el Banco del Tiempo de Valladolid, programa que facilita un intercambio de servicios a la sociedad para resolver necesidades de la vida diaria. Con el objetivo de mostrar la importancia de dar y recibir

¿Quién no necesita tiempo para evadirse de la realidad? Más de una vez nos hemos encontrado con el ‘agua al cuello’ y necesitamos escapar durante unos minutos para buscar ese tiempo que todos reclamamos al final del día. Pero aquí termina ese estrés, el Banco del Tiempo de Valladolid te ofrece una salida.

 

Con un total de 610 inscritos y 14 entidades, el Banco del Tiempo de Valladolid lleva en marcha desde 2005. Con el lema ‘Mi hora por tu hora’, es un proyecto que quiere poner en práctica los valores de cooperación y solidaridad, tan importantes en estos tiempos. Con una diferencia de sexos marcada, 370 mujeres y 225 hombres, el programa llevado a cabo por el Banco del Tiempo de Valladolid hace que la ciudad se convierta en pionera al ser promovida por el Ayuntamiento.

 

Cada día son más las personas que necesitan ayuda y demandan está actividad, se producen “más intercambios”, cuenta el encargado del programa Juan Manuel Primo. La caída sufrida durante el 2015 respecto al 2014 causó estragos “bajando la media de los intercambios. Pero aún así solemos rondar los 90 intercambios más o menos al mes en Valladolid”, explica Primo. Que resulta ser una media muy buena respecto a los otros 300 Bancos del Tiempo que existen en el resto de España.

 

Desde su inicios los servicios que más se intercambian son “charlas en idiomas, los cortes de pelo, tareas de informática y los masajes”, comenta Primo. Todo lo relacionado con la formación de la persona, el bienestar y la estética. Ofertas que pueden ser solicitadas por todo tipo de colectivos que sean mayores de edad y residan en Valladolid.

 

Este Banco del Tiempo no se sostiene económicamente por los inscritos, es gratuito. Al ser un de proyecto de carácter municipal lo que se hace es que “anualmente dentro de los presupuesto de la Concejalía de Servicios Sociales hay una partida destinada a la gestión del Banco del Tiempo”, sigue Primo. Como cada proyecto es necesario un presupuesto para “las llamadas de teléfono, las cartas, por si hay que realizar carteles y para mantener la web”, detalla Primo a TRIBUNA VALLADOLID.

 

Esto convierte al Banco del Tiempo de Valladolid en especial y precursor. Lo demás depende de las aportaciones “de cada participante o de subvenciones", porque son llevados a cabo por asociaciones de vecinos o por grupos de personas que se unen para ponerlo en marcha. Pero en Valladolid no es necesario “por ese respaldo municipal”, concluye Primo.