Homenaje sencillo y sincero a Luis Laforga en una calle Cascajares a rebosar

Laforga estuvo allí. Este domingo, con el telón de las fiestas a punto de cerrarse, sus amigos le rindieron un sincero y emotivo homenaje en la calle Cascajares. 

Una fotografía de Luis Laforga, qué paradoja, ocupaba un destacado lugar en el escenario donde la banda Spain ofreció un concierto como colofón del homenaje al conocido fotógrafo vallisoletano, fallecido hace solo unos meses. Una foto de Luis junto a un bajo, instrumento que había empezado a tocar con la enseñanza de Charlie Crespo y que incluso ya le había permitido hacer algunos pinitos improvisados en el local de ensayo de los Spain. De alguna manera, Luis estaba presente.

 

Porque estaban todos. Los músicos que se entregaron para homenajear a su amigo incluso cuando la garganta de Manolo, el batería y vocalista de este grupo que ha conseguido reunir a veteranos ilustres de la música vallisoletana, se quebraba a punto de decir basta por culpa de una afonía; su peña, los amigos del motoclub La Buena Moza con Chuchi García Galván y Javier Sinovas, que junto a Luis, fueron sus precursores y la clase política que esta vez no iban de políticos. Entre el público el delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, que recordó el espíritu colaborador de Luis Laforga con la institución, amigos con Leo Harlem que, desde la distancia, le enviaron un sincero (y gracioso) mensaje, compañeros con Carlos Flores, de Radio Valladolid, Ramón Gómez, de El Norte de Castilla. 

 

Su hijo Diego Laforga recibió unas fotos de recuerdo y ese recuerdo fue el que impregnó una noche mágica con la calle Cascajares a rebosar y una pequeña petición para que una Fundación con el nombre de Luis Laforga pueda ayudar a los jóvenes a iniciarse y conocer el mundo de la fotografía.