Herrera asume que la sociedad exige "esfuerzo renovado, diálogo y reglas del juego claras"

Los galardonados con el premio "Castilla y León" posan junto al presidente de la comunidad, Juan Vicente Herrera. A.MINGUEZA

La figura de Santa Teresa sirve de hilo conductor del discurso institucional del presidente en una tierra "esperanzada y de esperanza" en la entrega de los Premios Castilla y León.

LOS PREMIADOS

  

En este acto institucional el presidente de la Junta ha aprovechado pasajes de la obra de Santa Teresa de Jesús, "una mujer adelantada a su tiempo por su activa voluntad de renovación", para introducir a cada uno de los premiados, a quienes reivindicó como "los más recientes ejemplos de los mejores y del talento, la sabiduría, la voluntad y la enorme riqueza humana".

  

Así elogió la labor del Premio de las Letras, Fermín Herrero Redondo; del Premio de Valores Humanos, Antonio Romo Pedráz; el Premio de las Artes, Amaya Arzuaga; del Premio de las Ciencias Sociales y Humanidades, Salvador Gutiérrez; del Premio Protección del Medio Ambiente, Juan Andrés Oria de Rueda; del Premio de Investigación Científica y Técnica, Manuela Juárez Iglesias; del Premio de Restauración y Conservación de Patrimonio, Ismael Fernández de la Cuesta y del Premio del Deporte, Club Baloncesto en Silla de Ruedas.

  

Finalmente, tras resaltar los valores que representan los Premio Castilla y León, Herrera ha cerrado su discurso con un pasaje de la obra de Santa Teresa 'Camino de perfección': "Tomad mi consejo y no os quedéis en el camino, sino pelead como fuertes hasta morir en la demanda, puesto que no estáis aquí a otra cosa sino a pelear".

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha reconocido que la situación actual ha llevado a la sociedad a exigir un "esfuerzo renovado" en el que se apliquen fórmulas "válidas y acertadas" como el "diálogo, la estabilidad y las reglas del juego claras".

  

Este ha sido uno de los mensajes lanzados por el presidente en su discurso institucional con motivo de la celebración del Día de Castilla y León, una alocución que ha tenido como hilo conductor la figura de Santa Teresa de Jesús en el año en el que se celebra el V Centenario de su nacimiento en Ávila y en el que ha reiterado que la Comunidad es una tierra "esperanzada y de esperanza".

  

En su intervención tras la entrega de los Premios Castilla y León en el Centro Cultural Miguel Delibes Herrera ha llamado a reflexionar sobre las necesidad de ejercer, "ahora más que nunca", las responsabilidades públicas cada cual en su respectiva función "democrática y papel social".

  

"Hay que intentar siempre trabajar más unidos, conciliar nuestras diferencias desde el mayor respeto y marcarnos el bien común como fundamental objetivo. Sin olvidar nunca la actitud humilde de conocer nuestras limitaciones y reconocer nuestros errores, pero con la valentía de buscar en los demás las ayudas necesarias de rectificar para acertar, de asumir todas nuestras responsabilidades y de seguir siempre adelante".

  

Tras esta reflexión, el presidente ha reconocido que la sociedad "exige un esfuerzo renovado" en el que se apliquen fórmulas que se demostraron "válidas y acertadas". De este modo, ha considerado que la sociedad reclama diálogo y exploración de consensos, así como "renuncias mutuas" para llegar a acuerdos que den respuesta a todos los grandes problemas que se plantean tanto "sociales, económicos o territoriales".

  

Asimismo, ha considerado que la ciudadanía reclama "estabilidad y reglas del juego claras", un punto en el que ha apelado a la Constitución de 1978, "el mejor marco de voluntad de convivencia en libertad de reconciliación de todos los españoles", un punto en el que ha defendido la descentralización del Estado que "apuesta por la cercanía a través de administraciones autonómicas y locales".

  

En esta línea, el presidente de la Junta ha defendido una vez más el modelo autonómico como factor de dinamización económica y social y que, a su juicio, ha contribuido en los últimos años a "dar respuestas, a superar la larga y profunda crisis y a garantizar algunas de las bases principales de nuestro Estado del Bienestar".

  

"Frente a los que consideran agotado este modelo, frente a los que quieren deshacerlo, por exceso o por defecto, manifiesto una vez más mi firme convicción de que el Estado Constitucional de la Autonomías continúa siendo esa piedra angular sobre la que se asienta nuestro modelo de convivencia democrática y sobre la que merece la pena seguir trabajando por el mejor futuro de Castilla y León", ha aseverado.

  

Así, el presidente ha reseñado que la "esperanza" de futuro de la Comunidad depende del aprovechamiento de las "cuatro fortalezas" de Castilla y León, tras lo que ha citado los valores esenciales de la Comunidad como la lengua y el patrimonio histórico, cultural y natural; el municipalismo; el esfuerzo de diálogo social y de pacto político y el "optimismo, el coraje, valentía, inconformismo, seriedad, capacidad de trabajo, de afrontar grandes empresas individuales y comunes, de sentir con los demás y de sufrir hasta alcanzar metas propuestas".

 

SITUACIÓN ECONÓMICA

  

Herrera ha dedicado una parte importante de su discurso a la situación económica y a una recuperación de la que, a su juicio, no se podrá "hablar con respeto" hasta que quienes "carecen de un puesto de trabajo tengan la oportunidad de alcanzarlo" o hasta que "todos los que están en riesgo de exclusión o tienen sus necesidades vitales amenazadas vean garantizado su bienestar personal y familiar".

  

No obstante, el presidente de la Junta no ha ocultado una mejora paulatina de la economía que no es fruto de un "milagro" sino del "esfuerzo y sacrificio continuado de todos y cada uno de los castellanos y los leoneses". "Castilla y León sólo se entiende desde la esperanza en sus gentes y desde la esperanza de sus gentes, la nuestra debe ser una tierra esperanzada y de esperanza", ha destacado.

  

En este punto Herrera ha apelado a la humildad de Santa Teresa y ha llamado a tomar esa "humildad" para "reconocer y valorar la importancia esencial de las personas, de cada persona, y el imprescindible protagonismo que siempre tendrá su iniciativa, y con ella la iniciativa de toda una sociedad activa".

  

"Sólo una sociedad dinámica y concienciada es la auténtica garantía de futuro para nuestra convivencia en libertad y democracia. Y, dentro de ella, como su auténtico nervio vital", ha reseñado el presidente, quien ha aludido también a la celebración de los 40 años de transición política en España.

  

"Un proceso en el que los españoles decidimos abrir un tiempo nuevo de democracia, libertad y convivencia en paz, lo hicimos además en unos momentos muy difíciles de tremenda crisis social, cuando la única certeza firme era que la inmensa mayoría de nuestra sociedad no quería volver al pasado", ha destacado, tras lo que ha considerado que "siempre es buen momento para rendir memoria a todos los que, con su esfuerzo, inteligencia, compromiso y generosidad, contribuyeron a ese éxito histórico de nuestra sociedad", tras lo que ha hecho referencia a Adolfo Suárez, "uno de los principales impulsores de esta España constitucional y moderna".

 

"Nuestra Transición a la democracia es un periodo apasionante que mantiene su vigencia, no porque nuestras circunstancias actuales sean similares a las de entonces, pues no lo son aún siendo bien difíciles y complejas, sino por el espíritu de lo que representó", ha aseverado.

 

Noticias relacionadas