"Hay mucha gente en Tordesillas que no quiere el Toro de la Vega, pero no puede hablar"

Hugo García, delegado de PACMA en Valladolid, la octava fuerza política en España aunque sin representación parlamentaria, celebra el decreto de la Junta que prohibe la muerte del animal.

La decisión de la Junta de Castilla y León sobre el Toro de la Vega ha marcado un antes y un después. Cuando el 19 de mayo de 2016 el gobierno regional (del Partido Popular) anunció que se eliminaba la excepción que permitía en Tordesillas matar al toro la noticia apareció en las portadas de los diarios nacionales, las televisiones, y las radios.

 

Sin duda la alegría tuvo que ser grande en las filas del partido animalista PACMA. Formado en 2003, lleva casi diez años luchando para acabar con esa tradición en el pueblo vallisoletano. Y que, tras el 26J, se ha convertido en la fuerza que más ha subido en votos con un aumento del 29% hasta alcanzar los 284.000 (ha subido en todas las provincias menos en Ceuta, algo que solo ha conseguido el PP), octava fuerza pero insuficiente para conseguir representación en el Congreso de los Diputados a pesar de tener el mismo número de votos que el PNV, este con cinco escaños.

 

"En los últimos años hemos tenido más fuerza. Cuando empezamos hace casi diez años nos encontramos muchas puertas cerradas, muchas risas, nos llamaban locos. ¿Cómo vais a acabar con el Toro de la Vega? Lucha tras lucha, año tras año, con recursos en la justicia, denuncias meses antes, durante y después del torneo, se ha logrado esto". Lo cuenta Hugo García, miembro de PACMA en Valladolid, quien rechaza llamar fiesta a esta "barbarie". 

 

La presencia del partido animalista en Tordesillas ha levantado siempre mucha expectación mediática, lo que ha dado fuerza a la formación y sus simpatizantes, muy numerosos en las últimas ediciones. "En el Torneo pasado, en el mismo día, nos reunimos 2.000 manifestantes. Pero en las manifestaciones los días previos, en Tordesillas, fuimos 5.000" cuenta García sobre una edición en la que fue noticia que se soltara al toro cuando aún había gente encadenada en el recorrido: "Soltaron el toro sin avisar, y eso ha hecho mucha fuerza en lo que pedimos. Nos parecía raro que en el recorrido no hubiera Guardia Civil, siempre está por si hay menores o gente borracha, de hecho al faltar esa figura hubo más peleas. Y de repente saltó el chupinazo. Incluso gente del pueblo que estaba detrás de las talanqueras daba patadas a los periodistas y los manifestantes para no permitirles saltar". 

 

Imagen de la campaña contra el Toro de la Vega. PACMA

 

La tensión en el día del Torneo ha ido aumentando, especialmente desde que arrecian las protestas contra el Toro de la Vega. En las últimas ediciones se han hecho virales las imágenes grabadas por PACMA sobre cómo dan muerte al animal. "Al compañero que fue a grabarlo el año pasado le quitaron la cámara y le intentaron pegar. Hubo un municipal que le defendió pero al final fue en contra de él, imagina la presión con todo el pueblo rodeándolos" justifica García. No obstante, considera que no todos los vecinos piensan igual: "Hay mucha gente en Tordesillas que no quiere el Toro, pero cómo van a hablar. Si cuando hablas desde fuera te ponen como te ponen, imagina viviendo allí".

 

"SUS ARGUMENTOS SON COMO PATALETAS DE NIÑO PEQUEÑO" 

 

Quienes defiende la celebración del Toro de la Vega esgrimen varios argumentos. El primero es la tradición, ya que el Torneo se lleva realizando desde el año 1534 según recogen documentos de la época. Pero además, y en defensa de la tauromaquia en general, se consideran argumentos como que el toro no sufre, o que ha nacido y se ha criado para eso.

 

"¿Qué les contestas a eso? Dicen que cuando le clavan la lanzas es como si le haces cosquillas. Es como una pataleta de niño pequeño cuando no quiere hacer algo, son justificaciones que no van a ningún lado. Cuando le lancean se ve el dolor y el sufrimiento" enarbola García, quien se apoya en que "muchos veterinarios han demostrado que el toro sufre en cuanto pisa la calle de un encierro, en cuanto le llevan en los camiones".

 

La decisión final sobre si se celebra o no el Toro de la Vega, o cómo se celebra (ya que sí estaría permitido el encierro, pero sin muerte) dependerá de la justicia, ya que el ayuntamiento de Tordesillas, dirigido por el PSOE, ha anunciado que interpondrá recurso. En ese caso, PACMA contraatacará: "Volveríamos a recurrir. Seguro que si se celebra, aunque sea como un encierro normal, el toro acaba muerto. Los vecinos dijeron en su día que les daba igual pagar una multa, pero que el toro acabaría muerto".

Noticias relacionadas