Hasta 4.000 corredores despiden 2014 en la San Silvestre vallisoletana

Dani Martínez se impuso en la categoría masculina, mientras que la juvenil Ángela Alonso hizo lo propio en la femenina.

CLASIFICACIONES:

 

Masculina:

Daniel Martínez: 24 minutos, 31 segundos.

Eduardo Ordaz: 24 minutos, 32 segundos.

Víctor Santana: 24 minutos, 32 segundos.

 

Femenina:

Ángela Alonso: 27 minutos, 11 segundos.

Marta Mazaira: 27 minutos, 11 segundos.

Silvia Beatriz Galán: 27 minutos, 43 segundos.

Preparados, listos, ya. La San Silvestre Ciudad de Valladolid sirvió de guinda de pastel para algo más de 4.000 vallisoletanos, que despidieron este 2014 a ritmo de running por las calles del centro de la ciudad en un recorrido de seis kilómetros y medio. Suficiente para que Daniel Martínez y Ángela Alonso se proclamaran campeones de las categorías masculina y femenina, respectivamente.

 

Y es que parecía que la meteología estaba bien dispuesta a que todo aquel que se congregó en la Plaza del Milenio pudiera decir adiós al año que termina con buen pie, gracias al sol que brilló durante toda la mañana del domingo en el cielo. El recorrido, pese a ser llano, no inicitaba a pensar que la prueba fuera a resultar sencilla ante lo duro de la competencia.

 

¡Pum! Con algo de retraso respecto a la hora prevista, los 3.200 corredores echaron a trotar -los otros 800 restantes correspondían a las categorías inferiores, que realizaron carreras de menor calado antes de la grande- atravesando el Puente de Isabel La Católica. Tocaba cruzar Capuchinos, dar una vuelta al Campo Grande y pisar otras calles del centro como Santiago, Fuente Dorada, la Catedral, López Gómez y Miguel Íscar.

 

Para entonces una figura ya emergió entre el resto para coger una considerable ventaja. Daniel Martínez, a la postre ganador varios metros por delante del segundo, no dejó ver los posteriores problemas con los que llegaría a la meta y que supondrían la intervención de una ambulancia para comprobar sus problemas en el tendón de Aquiles.

 

Daniel Martínez, tras atravesar la línea de meta. JUAN POSTIGO

 

"Fue a partir de quinto kilómetro donde noté el chasquido, pero he podido terminar más o menos bien", declararía el vallisoletano, habitual corredor de cross, al parar el crono en algo más de veinticuatro minutos.

 

Por detrás de él, pero por delante del resto de competidoras femeninas, entraría Ángela Alonso. La pequeña corredora de dieciséis años del Club Atletismo Valladolid apenas llegaba cansada al punto de partida, la Plaza del Milenio, donde también se daba por concluida la prueba. Bendita juventud.

 

Por supuesto, para muchos lo importante no era correr, sino pasarlo bien. Y sino que se lo digan a los cientos de 'chiflados' que convirtieron las calles de Valladolid en un desfile pintoresco de disfraces. Unos muñecos Lego escoltaban a unos enfermeros que, con camilla y todo, transportaban a un muñeco de peluche a un imaginario quirófano de urgencias. Los miembros de Kiss, unos fantasmas o unos vikingos, pasando por otros más clásicos como Papá Noel -a todo participante se le regalaba el correspondiente sombrerito- hicieron gala de su buen humor.

 

Pero la mejor noticia de todas llegaba de la mano de la solidaridad, como suele ser costumbre en los eventos de este tipo en Valladolid. La recaudación conseguida en las pruebas de los más pequeños irá íntegramente destinada a Oxman Intermón con el objetivo de llevar agua a la república centroafricana de Chad. Imposible poner mejor lazo a este 2014.