Hasta 24 vallisoletanos son alérgicos a la picadura de una abeja y 79 a la de una avispa

Más de 20.000 personas han sido tratadas por esta dolencia desde la década de los 90, fecha de la que se disponen datos informatizados en la provincia de Valladolid.

Un total de 24 personas sufre alergia a la picadura de abeja y 79 a la de avispa y 20.000 personas han sido tratadas por esta dolencia desde la década de los 90, fecha de la que se disponen datos informatizados en la provincia de Valladolid.

 

Durante la presentación de la jornada sobre alergias y de himenópteros que se celebrará el próximo sábado, la jefa de la Unidad de Alergia del Hospital Universitario de Valladolid, la doctora Alicia Armentia, ha explicado que la abeja "no es el factor más importante de las alergias, ya que hay más por alimentos y medicamentos"Asimismo, la doctora ha recordado que "el mayor pico de consultas por picaduras se produce en verano y en la época de la vendimia".

 

Además, la doctora, quien será la encargada de impartir la ponencia este sábado, ha anticipado que hablará sobre "la clínica que puede producir la picadura de una abeja y cómo administrar el tratamiento para minimizar las consecuencias en una persona alérgica".

 

Respecto al virus Zica, Armentia ha indicado que en verano "podría haber un repunte", ya que es la época del año en que la gente viaja más, y ha destacado que en el Hospital Clínico "ya están establecidos los protocolos de actuación".

 

EL APICULTOR, GRUPO DE RIESGO

 

El presidente de la Asociación Provincial de Apicultores, Miguel Martínez, ha indicado este lunes en la presentación de esta jornada, que ha tenido lugar en la Sala de Recepciones del Palacio de Pimentel, que este problema interesa a particulares pero también a los apicultores que por su actividad "se convierten en grupo de riesgo".

 

"Cada vez es más común que amplios sectores de la población se vean afectados por estos procesos alérgicos ambientales, con especial incidencia en la población rural por ser donde más se convive con insectos y fuentes alergógenas sobre todo vegetales", ha añadido Martínez.

 

Asimismo, el presidente ha manifestado que muchos apicultores de la provincia han tenido que dejar esta actividad "tras descubrir que son alérgicos a la picadura de la abeja"Por su parte, la diputada de Agricultura y Ganadería, Henar González, ha destacado que la actividad apícola tiene "múltiples beneficios para todos como es la obtención de productos como la miel y los propóleos, además de la polinización de innumerables especies de plantas".