Hallan un posible marcador en la sangre de la migraña

Migrañas

Afecta en España a más de 3,5 millones de personas.

Este sábado se celebra el Día Europeo de Acción contra la Migraña, una patología que afecta en España a más de 3,5 millones de personas. En la mayoría de los casos el diagnóstico es sencillo y se resuelve con una entrevista clínica y la exploración neurológica, aunque a veces puede implicar la realización de TAC y resonancia cerebrales.

 

La detección precoz es fundamental para un buen tratamiento, por este motivo investigadores trabajan en mejorar la manera de diagnosticar la migraña. En esta línea, investigadores norteamericanos podrían haber descubierto un nuevo marcador que se encuentra en la sangre para la migraña, según revela un estudio publicado este miércoles en la edición digital de 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

 

Para el estudio, 52 mujeres con migraña episódica y 36 mujeres que no tenían dolores de cabeza se sometieron a un examen neurológico, se les midió su índice de masa corporal y se tomaron muestras de sangre, que se analizaron para un grupo de lípidos que participan en la homeostasis energética y que ayuda a regular la inflamación en el cerebro. Las mujeres con migraña padecían un promedio de 5,6 días de dolor de cabeza al mes.

 

El estudio encontró que los niveles totales de los lípidos llamados ceramidas se redujeron en las mujeres con migraña episódica, en comparación con las mujeres sin ningún tipo de cefaleas. Las mujeres con migraña tenían aproximadamente 6.000 nanogramos por mililitro de ceramidas en total en su sangre, en comparación con las mujeres sin dolor de cabeza, que registraban unos 10.500 nanogramos por mililitro.

 

Cada aumento de una desviación estándar en los niveles totales de ceramida se asoció con más de un 92 por ciento de menos riesgo de sufrir migraña. Además, y en contraste con las ceramidas, otros dos tipos de lípidos, llamados esfingomielina, se asociaron con 2,5 veces más de riesgo de migraña con cada incremento de una desviación estándar en sus niveles.