¿Ha gustado el nuevo formato del Toro de la Peña?

División de opiniones en el festejo que sustituye al Toro de la Vega. Algunos vecinos creen que el toro sin el torneo no tiene sentido. Otros se consuelan y creen que el Toro de la Peña es un mal menor.

Desde que se conociera, hace aproximadamente un mes, cómo sería el festejo sustituto del Toro de la Vega en Tordesillas, la polémica no ha hecho más que alimentarse. Muchos puristas del torneo consideraban que no debería celebrarse ningún festejo sucedáneo; otros se consolaban y lo admitían como "mal menor", después de la prohibición de la muerte en público del Toro de la Vega.

 

Una vez que el festejo se ha celebrado, la pregunta es obligada ¿ha gustado el festejo del Toro de la Peña? Tribuna de Valladolid ha estado con los vecinos de Tordesillas desde la noche del pasado lunes. Ahí estaba previsto de que el toro reseñado este año, Pelado de 640 kilos, fuera conducido de noche desde los corrales del prado de Zapardiel hasta la Plaza de Toros. Fue imposible y el festejo tuvo que ser suspendido, pues ni si quiera los vecinos estuvieron de acuerdo en soltar desde el puente al sobrero.

 

Muchos se quejaban de la mala planificación y aseguraba que era “lógico” que el toro, de noche, no llegara al pueblo. “No se le ocurre ni al que asó la manteca”, decía un exacerbado vecino, después de que el alcalde, José Antonio González Poncela, anunciara por megafonía la suspensión del encierro, ante la decepción de miles de personas que esperaban al toro.

 

El día amaneció nublado y con muchas dudas. Pero el festejo se desarrolló, en su primera parte, sin ningún incidente. La lluvia deslució la segunda parte y en una hora se había concluido. Había opiniones para todos los gustos. “Es una vergüenza, jamás teníamos que haber permitido este simulacro”, decía un octogenario a la entrada de la vega. Por su parte, una joven decía a TRIBUNA que "el toro no ha salido tan mal como se esperaba".

 

“Había que traer a todos los políticos traicioneros y ponerles delante del toro”, gritaba un hombre de mediana edad. “Espero que ya no salgamos en los medios, ya no se mata el toro ¿no?. Os lo habéis cargado”, recriminaba un joven a las televisiones. Una señora estaba satisfecha con el resultado del festejo. “Me ha gustado. Si no podemos matar al toro, por lo menos poderlo ver por el pueblo” y se quejaba de que la lluvia había deslucido la fiesta.

 

Uno de los jinetes que había conducido al Toro de la Peña aseguraba haber disfrutado mucho del desencierro. “He podido ir muy cerca de él”, aunque dice que se ha suprimido la “esencia” del festejo, que era “dar muerte bajo las normas del torneo”.  Sea como fuere, el de este 2016 será recordado en la historia de Tordesillas como el año en el que el incruento Toro de la Peña sustituyó al polémico Toro de la Vega.