Guinda a una Semana Santa de “nueve y medio sobre diez” con Fervorín y Bendición

Encuentro entre la Virgen y el Cristo Resucitado en la Plaza Mayor, justo antes de la Bendición. JUAN POSTIGO
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El arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, bendijo a cofradías y público en la Plaza Mayor para poner el broche a unos días “casi perfectos”, según el presidente de la Junta de Cofradías, José Miguel Román.

Era el momento de poner el lazo a una Semana Santa “casi perfecta, de nueve y medio sobre diez”, como diría más tarde el presidente de la Junta de Cofradías, Miguel Ángel Román. Un Domingo de Resurrección que por suerte para los fieles vallisoletanos tendría un tiempo poco más o menos como anteriores días, al menos en temperatura, aunque fuera nublado. Tocaba echar el telón con el Fervorín y la Bendición Apostólica del arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez.

 

En una Plaza Mayor abarrotada de gente, en la misma sintonía de lo que han sido el resto de procesiones durante toda la Semana Santa, las diecinueve cofradías comenzaron a desfilar y a organizarse de manera que quedó un bello mosaico multicolor frente al Ayuntamiento para escuchar a Blázquez.

 

Pero no eran los únicos que estaban allí citados. Las imágenes del Cristo Resucitado y la Virgen de la Alegría también tenían que cumplir con su compromiso en el Domingo de Resurrección. Como si de dos devotos más se tratara, quedaron instalados frente al Consistorio.

 

“Ha sido una gran Semana Santa”, arrancaba a decir el arzobispo Blázquez. Curiosamente, como si de obra divina se tratara, el sol comenzó a pelear por salir de entre las nubes, que en ningún caso amenazaban lluvia. El prelado continuó entonces con el Fervorín en el que invitó a ser mejores personas a los allí presentes, para después dar paso a la ya nombrada Bendición. Con el Aleluya de Hämdel de fondo, concluía la Semana Santa en Valladolid.

 

“NUEVE Y MEDIO SOBRE DIEZ”

 

El presidente de la Junta de Cofradías, José Miguel Román, se mostraba exultante tras el último acto de estos días, de manera que calificó la Semana Santa con un "nueve y medio sobre diez”. “La semana Santa de 2014 puede calificarse como extraordinaria, el tiempo ha permitido hacer hoy los últimos actos sin problemas y el resto de díasla gente que ha estado en Valladolid lo ha podido ver casi todo”, explicaba.

 

El único problema para el presidente estaba claro. El hecho de que el Cristo Yacente no pudiera desfilar este Sábado Santo del Convento de San Joaquín y Santa Ana por la lluvia, única procesión que no salió a la calle.

 

“Ha sido de las mejores Santas en años. Si ayer no hubiéramos tenido que celebrar de esa otra manera el Yacente, y hubiera sido todo normal, hubiera sido la primera vez desde 25 años que hubieran salido todas las procesiones. A pesar de ese pequeño lunar, ha sido una semana santa de nueve y medio sobre diez”.

 

Para el futuro, un deseo para que termine de ser la Semana perfecta. “La gran afluencia de publico ha tenido que ver con que las vacaciones de Semana Santa hayan coincidido propiamente con la Semana Santa. Solo falta una cosa, que el Jueves Santo vuelva a declararse totalmente festivo a efectos laborales para que los días centrales de la Semana Santa la afluencia todavía sea mayor”, concluyó Román.