Guía para entender al Real Valladolid 2016/17 (parte II)

Imagen previa al primer entrenamiento del curso 2016/17. A. MINGUEZA

Las bajas en el estreno liguero del Pucela no permitirán a Paco Herrera mostrar todas sus cartas, algo que sí ha hecho durante la pretemporada.

Después de una temporada en la que el Real Valladolid nunca supo si iba o venía, Paco Herrera parece haber conseguido un lavado de cara y, sobre todo, le ha otorgado al equipo una identidad. Con ella, morirá; o al menos esa es la idea del técnico catalán, que apuesta por un fútbol con balón y sin descanso para el rival.

 

Sin duda, el balance en la preparación ha resultado positivo. Más allá de las muchas victorias (6), pocas derrotas (2) y el único empate que finalmente se saldó en la tanda de penaltis con el título del Ciudad de Valladolid, el Pucela se ha gustado y ha mejorado. La evolución ha sido notable desde el primer partido contra el Toledo, cuando Herrera comenzó a imponer su ley.

 

Las incorporaciones también ayudaron a la planificación de una plantilla que el entrenador ha ido amoldando a su gusto. Y es que este tiene las ideas muy claras y ha hecho saber a cada jugador lo que quiere de él. Se ha mostrado cercano, sobre todo, con los más jóvenes, pero todos han conversado con el técnico para asimilar mejor los conceptos.

 

Porque el diálogo es una de las claves en un equipo. La relación entrenador-jugador debe ser constante, y más teniendo en cuenta que no queda prácticamente nadie del curso pasado. Por ello, Herrera también ha tenido eso a su favor, puesto que ha empezado con todos de cero, pero los futbolistas también contaban con esa facilidad en la ‘tabula rasa’.

 

LA CLAVE, EN EL MEDIO

 

Con todo ello, en los test de pretemporada se ha podido ver a un Pucela con hambre en la recuperación. La intención de Paco Herrera pasa por tener el balón, por lo que el centro del campo es la parte del terreno de juego más especial en su esquema. En Zorrilla dejarán de verse los típicos extremos, ya que el míster apuesta por mediocampistas que mimen el balón y tengan la opción de apoyarse en los laterales cuando suban o en los delanteros, que hasta ahora se han mostrado móviles.

RENZO ZAMBRANO DA UN PASE. A. MINGUEZA

El rombo es del agrado de un entrenador al que le gusta lo ofensivo. Los cuatro defensas tendrán la ayuda del pivote, cuyo puesto se disputarán, en principio, André Leão, Luismi y Guitián. Por delante, los ‘jugones’, comandados por un Álex López con mucha calidad en sus piernas. Su técnica, tanto con el balón en movimiento, como en las acciones a balón parado, será una de las mayores bazas del conjunto blanquivioleta.

 

Pero no hay que olvidar a los que vienen por detrás. Renzo Zambrano tiene la oportunidad de debutar con el primer equipo, después de dejar buenas sensaciones en pretemporada; mientras que Anuar seguirá trabajando para conseguir su sueño de ser profesional en el equipo donde ha crecido futbolísticamente.

 

DEFENSA SIN CONCESIONES

 

Si el Real Valladolid consigue el objetivo de tener más el balón que su rival, tendrá menos opciones de sufrir en defensa. Por ello, los centrales jugarán un papel fundamental a la hora de sacar la pelota. Herrera ha intentado transmitir la idea de que el esférico es el amigo al que hay que mimar y no patear sin sentido -como ocurrió casi cada jornada del curso pasado-. Para ello, los zagueros deben tener confianza y, sobre todo, los apoyos de los centrocampistas, que bajarán a recibir para comenzar la jugada.

 

Pero también habrá momentos de sufrimiento atrás. El entrenador pacense ha tratado de crear una zaga férrea y contundente. Precisamente, el último en llegar, Igor Lichovsky, parece que será el encargado de dirigir a la defensa. El chileno va bien en el juego aéreo y quiere seguir formándose en Zorrilla para continuar con la progresión que se le augura.

MOYANO CENTRA AL CORAZÓN DEL ÁREA. A. MINGUEZA

Los laterales, aseados en defensa y que aporten en ataque. Esa será otra de las bazas del Real Valladolid. Aunque Paco Herrera cuenta con varios perfiles para cada ocasión, porque no siempre podrá imponer su ley y algunas veces tendrá que mirar más hacia atrás que para adelante.

 

Mientras que en la portería se deberá imponer la seguridad. Lo normal, según la idea del técnico, es que el conjunto blanquivioleta no conceda demasiadas ocasiones, por lo que los guardametas tendrán que estar en alerta y siempre dentro del partido. Isaac Becerra llegó para ser el titular, pero no debe descuidarse porque las actuaciones de Pau Torres en pretemporada han dejado buen sabor de boca.

 

DELANTEROS DIFERENTES

 

Paco Herrera sigue con la necesidad de que llegue otro delantero al Pucela. Pero, mientras Braulio Vázquez sigue frotando la lámpara maravillosa de los fichajes, debe conformarse con lo que hay. Y esto no es poco. Cierto es que no cuenta con un ‘9’ tradicional, pero sí con jugadores que poseen diferentes características.

MATA, CON EL BALÓN. A. MINGUEZA

Iban Salvador ha destacado en pretemporada por su atrevimiento, tremenda calidad en la pierna izquierda y olfato goleador; Mata es lo más parecido a un ‘killer’, pero le faltan las dianas; Juan Villar no estará en el debut, aunque necesita poca presentación; y el canterano Jose tiene ganas de triunfar y mucho hambre cuando ronda el área.

 

Con los primeros experimentos acabados, ante el Real Oviedo, al no tener a todos a su disposición, Paco Herrera deberá adaptarse al guion improvisado, que podría alejarse de lo que ha ensayado más en pretemporada. Pero el míster catalán no perdió el tiempo y probó varios esquemas y situaciones con la intención de hacer un equipo fiable en cualquier momento.

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