Grupo Lince justifica el ERE por la caída de las ventas y subvenciones

La empresa vallisoletana ha sufrido un 13'56% en el primer caso y un 33'19% en el segundo. El ERE afectará a 561 trabajadores.

La empresa vallisoletana, Grupo Lince, ha justificado el Expediente de Regulación de Empleo de carácter suspensivo presentado para sus 561 empleados -más del 80 por ciento de ellos, personas con discapacidad- por la caída de las ventas en un 13,56 por ciento desde 2010 y el descenso de las subvenciones públicas recibidas en un 33,19 por ciento menos también desde ese año.

 

Según han informado fuentes de la empresa en un comunicado, había planteado a los sindicatos una medida de reducción de salarial para toda la plantilla en función de la retribución anual pero, al no ser respaldada la propuesta por los sindicatos, presentaron el ERE el pasado 1 de julio.

 

El expediente, que abarca inicialmente entre el próximo 22 de julio y el 31 de diciembre de 2014, afectará a toda la plantilla en modalidad de ERE suspensivo o de reducción de jornada.

 

La compañía ha justificado la decisión en el "deterioro de la actividad" de la empresa a causa de la crisis y ha aportado datos como un descenso del 13,56 por ciento en la facturación, al pasar de 9,3 millones de euros en 2010 a 8 millones en 2012. Asimismo, han añadido que las subvenciones públicas percibidas han caído un 33,19 por ciento entre 2010 y 2012.

 

Actualmente, en Grupo Lince trabajan 561 personas, de los cuales más del 80 por ciento tiene alguna discapacidad y el 47 por ciento de carácter intelectual. En 2010 Grupo Lince contaba con 700 trabajadores, por lo que la plantilla ya ha disminuido un 20 por ciento, ya que se tuvieron que tomar medidas "contra la crisis" como una menor contratación o finalización de contratos temporales.

 

Desde enero de este año, según las mismas fuentes, se ha trabajado "de forma intensa" en una propuesta de ajuste salarial para toda la plantilla. Después de tres meses de negociación con la representación los trabajadores, se pactó con ellos un ajuste salarial temporal que afectaba por tramos a toda la plantilla con recortes de entre el 6 por ciento y el 12,5 por ciento en función de la retribución anual, lo que podía suponer entre 40,56 y 300,86 euros al mes de reducción.

 

Finalmente, la Asamblea de trabajadores, celebrada en mayo, no aprobó la medida por una diferencia de "70 votos", por lo que la empresa asegura que se ha visto "abocada" a la puesta en marcha de este ERE para "ajustar el principal gasto de Grupo Lince.

 

En el comunicado, los representantes de la empresa han subrayado que son conscientes "de la dificultad que supone la búsqueda de empleo en este momento y especialmente para las personas con discapacidad" e incluso se han referido a la "indefensión extra" que pueden padecer estas personas en actividades en las que no han sido formadas. "Lamentablemente esta visión no ha sido compartida por el resto de partes integrantes en el proceso de negociación previo y nos aboca a la puesta en marcha del ERE", han aseverado.

 

También se trabaja en otro tipo de medidas extraordinarias como la puesta en marcha de nuevas actividades mercantiles o venta de inmuebles, dentro de un Plan de Contingencia aprobado por los órganos de Gobierno de la entidad.

 

ASAMBLEA EN LOS PRÓXIMOS DÍAS

 

El ERE afecta a todos los trabajadores hasta el próximo 31 de diciembre de 2014 y, como han reiterado, será una medida temporal que tiene como finalidad "dar un paso atrás hoy, para dar dos pasos adelante mañana". Para informar sobre las causas y puesta en marcha del proceso, la empresa convocará a todos los trabajadores en los próximos días a una Asamblea por líneas de actividad.

 

Grupo Lince ha insistido en que su objetivo principal es "intentar mantener el empleo" de las personas que trabajan en la compañía y fomentar las oportunidades para las personas con discapacidad.

 

La empresa está constituida como un Centro Especial de Empleo sin ánimo de lucro que nació hace casi 30 años al amparo de Asprona para dar empleo a las personas con discapacidad, fundamentalmente a las personas con discapacidad intelectual, debido a las dificultades para encontrar empleo por la vía ordinaria. De hecho, han incidido en que es el centro de estas características más grande de Castilla y León y ocupa el puesto 26 por número de trabajadores entre las empresas de la Comunidad.

 

En el comunicado han realizado un llamamiento para "entre todos", salvaguardar "uno de los proyectos más importantes de la Comunidad" que durante su trayectoria ha contado con el apoyo de las familias, la asociación, la fundación, clientes, proveedores y también con la Administración pública como "uno de los aliados más comprometidos".