Greenpeace pide al Gobierno y al CSN que pongan "cordura" a la "estrambótica" petición de Nuclenor

La organización ecologista Greenpeace ha expresado su "profunda preocupación" por la "estrambótica" petición de Nuclenor, el titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) que ha pedido al Gobierno la renovación de su licencia de explotación por 17 años más, hasta marzo de 2031.

El director ejecutivo de Greenpeace, Mario Rodríguez, ha denunciado que esta petición se salta "todos los protocolos" e introduce a la ciudadanía y al Consejo de Seguridad Nuclear en una situación de riesgo. "Se trata de una central muy envejecida y no se conoce como puede evolucionar", ha advertido Rodríguez, quien ha recordado que tampoco hay precedentes de solicitudes más allá de diez años.

Por ello, pide al Ejecutivo que "ponga cordura a una empresa que ha perdido el norte" y que se salta "todos los protocolos de actuación existentes" por lo que ha anunciado que la ONG estará "muy pendiente de esta situación gravísima". A su juicio, esto es una huida hacia adelante y cree que es un "órdago de la empresa" al Gobierno.

Asimismo, ha acusado a Nuclenor de jugar con la seguridad de los ciudadanos y con el posible impacto que la planta atómica pueda ocasionar en el medio ambiente. En todo caso, ha confiado en que los técnicos del organismo regulador se van a tomar este expediente "muy en serio" y con nada de frivolidad para que puedan poner "cordura a esta situación fuera de control".

Respecto a los plazos, cree que debido a que el CSN es un organismo técnico muy exigente y estricto, el informe que deberán hacer no será cuestión ni de uno ni de tres meses.

"Esto es muy serio y grave. Estamos hablando de hacer propuestas sin ningún tipo de fundamento sobre la central más vieja de este país. con la energía nuclear no se puede jugar y frivolizar. Va siendo el hora de que el gobierno acabe con este vodevil", ha apostillado.