Google aclara dudas sobre el uso y privacidad de Google Glass

Aseguran que la pantalla está apagada por defecto, recogen información del usuario y graban sólo cuando se autorice y no son capaces de reconocer rostros o voces diferentes a la del usuario.

Las dudas entre usuarios y legisladores en torno a Google Glass se agolpan a medida que se acerca el lanzamiento comercial, previsto para el próximo año, y la compañía entrega los últimos prototipos a los desarrolladores que se inscribieron en el Programa Explorer.

  

Por ello, el gigante de Internet ha decidido publicar un comunicado en su blog oficial de Google+ en el que explica, más allá del hardware y la forma de funcionamiento de las Google Glass, las políticas de desarrollo de aplicaciones, las políticas de privacidad, y algunos consejos para evitar la adicción a los aparatos tecnológicos.

  

Entre otras cuestiones, explican qué son exactamente las Glass, para aquellos que aún no lo tengan muy claro, y para ello piden que el usuario imagine un par de gafas con un pequeño ordenador adherido a ellas, y una pantalla delante de nuestro ojo derecho que nos permite buscar y navegar por la red de forma fácil, rápida y cercana.

  

De cara a quitar el miedo a si las Glass pueden crear una adicción aún mayor a la que hay ahora a los dispositivos conectados, desde Google nos explican que, partiendo de la base de que cada persona es diferente, las Glass han sido diseñadas para entretener y ayudar, y que la pantalla está apagada por defecto, para no incitar al uso continuo. Aunque, lógicamente, no pueden asegurar al cien por cien que nadie vaya a depender de las gafas. Como dicen, está en la persona, y podría pasar igual que sucede ahora con usuarios de 'smartphones' que no pueden separarse de ellos.

  

En cuanto a la política de privacidad, informan de que las Glass recogen información del usuario de forma segura y siempre que éste lo autorice. Además, la información estará siempre disponible para cuando el usuario desee utilizarla. Por ejemplo, si un usuario hace una foto con las gafas, ésta se guardará automáticamente en la memoria del dispositivo, pero no será compartida hasta que el usuario lo desee, si es que quiere compartir esa foto.

  

También afirman que Glass no está todo el día grabando en vídeo o tomando fotos, sino que solo lo hace cuando el usuario lo desea. Simplemente, explican, la batería no puede permitir esta situación, por lo que, por defecto, la cámara está apagada. Además, no es capaz de reconocer rostros o voces diferentes a la nuestra al caminar por la calle, que es otro de los puntos que más preocupaba a legisladores y posibles compradores.

  

En el comunicado también habla Google sobre el 'hashtag' #ifihadglass para conseguir el dispositivo, que ha desatado algunas críticas debido a que no todos pueden acceder a él. La compañía pide disculpas por la tardanza alegando que tienen que revisar atentamente cada petición. Además, confirman que están intentando incluir desarrolladores adicionales en el programa, tales como, por ejemplo, diferentes investigadores académicos.