Gomis araña un punto al Chelsea y Romero sostiene bajo palos al Manchester United

Quique Sánchez Flores

El Manchester United de Louis Van Gaal, con un triunfo por la mínima (1-0) frente al Tottenham Hotspur, y el Chelsea de Jose Mourinho, que empató (2-2) en casa contra el Swansea City, han dado el pistoletazo de salida a una nueva temporada de Premier League.

Los 'Blues', que no pierden en un estreno de temporada desde la derrota contra el Coventry City en 1998, no pudieron brindar al público de Stamford Bridge los tres puntos ante un Swansea City que cuajó una gran actuación gracias a la electricidad de Jefferson Montero por la banda que acabó por volver loco a Branislav Ivanovic y a la iniciativa de Jonjo Shelvey a la hora de crear juego.

El conjunto londinense no mostró su mejor imagen en ninguno de los dos periodos del partido a pesar de irse al descanso por delante del marcador gracias a los tantos de Oscar y al gol en propia puerta de Fede Fernández tras disparo de Willian, que valió para deshacer la igualada lograda por Andre Ayew.

Los 'Jacks' se rehicieron y sometieron a un Chelsea que fue arrinconado en su propia campo. Los de Garry Monk llevaron hasta el límite a su rival con un estilo directo en el que imprimía una velocidad al juego que no podían seguir la zaga de Mourinho. La estocada llegó con un balón largo de Shelvey a la espalda de Cahill que obligó a Courtois, expulsado (no jugará contra el Manchester City en la tercera jornada) por derribar a Gomis en carrera, a cometer penalti. El congoleño, desde los once metros, no falló la pena máxima para empatar el encuentro.

No se conformó Mourinho, sabedor de la enorme competencia que tiene este año por defender el título, y sacó a Radamel Falcao en busca de un gol salvador que diera los tres puntos. El colombiano debutó con el Chelsea e incluso probó con un disparo lejos que detuvo Fabianski pero nada pudo hacer para cambiar el guion de un partido en el que el Swansea City mereció mayor botín.

ROMERO HACE OLVIDAR A DE GEA

La versión optimizada de Louis Van Gaal en su segundo año en el banquillo de Old Trafford no ha dejado las mejores sensaciones en el estreno de los 'Red Devils', que lucieron un brazalete negro por el fallecimiento por infarto del padre de los míticos hermanos Neville (Phil, ayudante técnico del portugués Nuno Espírito Santo en el Valencia, y Gary).

El técnico holandés debe los tres primeros puntos del Manchester United en este nuevo curso liguero al meta argentino Sergio Romero, con el que ganó bajo palos la 'Eredivisie' cuando fue técnico del AZ Alkmaar en 2009. Con Víctor Valdés -- apartado -- y con David de Gea -- no disponible por no estar "preparado mentalmente" -- en la grada, 'Chiquito' fue clave con un cúmulo de paradas de mérito en la recta final para embolsarse el triunfo.

No sufrió en ningún momento el equipo inglés con más títulos en la Premier League, que se limitó a aprovechar los excesos del Tottenham Hotspur en la salida de balón para hacer el máximo daño posible. Un error de Bentaleb en la entrega en mediocampo bastó a los 'mancunians' para montar un peligroso contragolpe por medio de Ashley Young para que el 'Spur' Kyle Walker acabara lo que la lentitud impidió a Wayne Rooney: marcar el gol de la victoria.

KONÉ FRUSTRA LA ILUSIÓN DE QUIQUE

La alternativa a Chelsea y Manchester United en esta primera jornada ha sido un Leicester City que ha empezado el campeonato doméstico de la misma manera que lo cerró el curso pasado: arrasando. El equipo dirigido por el veterano Claudio Ranieri se puso 3-0 en el marcador en los primeros 25 minutos y tumbó a un Sunderland que maquilló el resultado final (4-2) gracias a los goles de Jermain Defoe y Steven Fletcher.

Por su parte, el debut de Quique Sánchez Flores -- quinto entrenador español de la Premier tras Rafa Benítez, Juande Ramos, Roberto Martínez y Pepe Mel -- en el banquillo del Watford lo empañó el delantero costamarfileño Arouna Koné, exjugador del Levante UD, en la recta final del empate a dos contra el Everton en Goodison Park después de un primer periodo dominado por los 'Hornets'.

El mexicano Miguel Layún se encargó de marcar el primer gol del Watford en la máxima categoría del fútbol inglés desde su último partido en 2007. Roberto Martínez movió el banquillo 'Toffee' en busca de una reacción que consiguió por medio del internacional inglés Ross Barkley, que empató el partido antes que Odion Ighalo, héroe del ascenso del Granada en 2011, devolviera una momentánea ilusión a Quique Sánchez Flores antes de la puntilla a cuatro minutos del final.

No fue el día para los equipos recién ascendidos a la Premier ya que el AFC Bournemouth y el Norwich City cayeron derrotados como locales por el Aston Villa (0-1) y el Crystal Palace (1-3) respectivamente.