Globalia culpa a la ley de Competencia de su frustrada operación de compra de Orizonia

Juan José Hidalgo

Juan José Hidalgo: "Somos otros perjudicados más"

 

El presidente de Globalia, Juan José Hidalgo, ha culpado este martes a la actual Ley de Competencia de la frustrada operación de compra de Orizonia que, tras el aplazamiento del dictamen de la Comisión Nacional de Competencia (CNC), finalmente no ha llegado a buen puerto y ha asegurado que ellos han sido "otros perjudicados más".

 

En una rueda de prensa, el empresario que agradeció al Gobierno el apoyo prestado durante todo el proceso, afirmó que su grupo es una empresa "saneada competente y solvente" en primera línea de mercado y que no podían poner en peligro porque Competencia no le asegura la operación.

 

"No podíamos solicitar el levantamiento de la suspensión e inyectar 60 millones sin saber si la operación podía salir adelante y poner en riesgo nuestra empresa", explicó Hidalgo, quien aseguró que en los tres primeros meses del año han mejorado su balance en 20 millones de euros.

 

Según explicó, Globalia "ha cumplido sus compromisos con creces", e incluso amplió el plazo desde el 31 de enero al 17 de febrero para dar más tiempo a Competencia para autorizar la operación.

 

"Nosotros pensábamos que se daría la autorización con condiciones y se nos diría que tendríamos que adelgazar ciertas partes por el tema de la competencia con las demás empresas turísticas españolas pero nunca pensábamos en tal dilatación por la situación económica de Orizonia", explicó Hidalgo.

 

La compañía insiste en que el principal culpable de la situación de Orizonia desde el pasado 10 de diciembre de 2012, es la Ley, "ni más ni menos que la Ley de Defensa de la Competencia".

 

"La ley que no prevé soluciones viables a situaciones como la presente, en la que una de las partes se encuentra en un situación de pre insolvencia y necesita una tramitación de urgencia y medidas extraordinarias, que eviten que una sociedad en dificultades y con un comprador acabe presentando la solicitud de Concurso de Acreedores", explicó el responsable jurídico de la compañía, Ramiro Campos.

 

El principal culpable es la ley

 

Desde la compañía aseguran que no temen ninguna demanda por parte de Orizonia ni de los bancos acreedores porque han cumplido sus compromisos "a rajatabla". "El principal culpable de la situación de Orizonia es la ley", aseguró el responsable jurídico de la compañía, quien añadió que aunque no comparten la decisión la respetan.

 

"La culpa no se le puede achacar a las personas que hacen cumplir una Ley, sino que la culpa es del Legislador que no pensó que tras lo bonanza, llegaría una crisis y que las operaciones podrían ser entre empresas con dificultades económicas y que el cumplimento de la Ley y sus plazos podría llevar a situaciones como la presente", explicó Campos.

 

Por ello confían en que una futura Ley de Defensa de la Competencia prevea situaciones como la ocurrida y evite que se pueda repetir.

 

Respecto a los 21 millones ya adelantados la compañía asegura que desconoce lo que va a ocurrir con ellos y que se estudiará el tema en función de como se desarrolle el ERE en Orizonia, y rechazan la idea de estar valorando la posibilidad de adquirir otras partes de la compañía.

 

En lo referido a la fusión de las marcas hoteleras Hidalgo aseguró que de momento no han tomado esta decisión. "De momento hemos pagado las nóminas de los 700 empleados de Luabay y el lunes se incorpora a la sede central de Palma la cúpula directiva", explicó el directivo.

 

Desde la compañía presidida por Hidalgo agradecen enormemente al Gobierno el apoyo prestado a la operación con la que aseguran el Ejecutivo estaba conforme. 

 

"He hablado con cuatro ministros y el presidente del Gobierno que veían bien la operación", explicó Hidalgo, quien afirmó que el Ejecutivo ha hecho "todo lo posible para que la operación saliera adelante".