Gallopin agua la fiesta a Sagan y Kwiatkowski

Gallopin entra en meta

El ciclista francés Tony Gallopin, del Lotto Belisol, se impuso en la undécima etapa del Tour de Francia.

Tras el día de descanso, los favoritos se lo tomaron con tranquilidad pese a que la jornada tenía cuatro pequeños puertos concentrados en sus kilómetros finales que podrían favorecer a las escapadas y a que tuvieron que lidiar con un trepidante final a alta velocidad, que acertaron a salvar.

Al final, el más 'listo' fue Gallopin, que ya tuvo el privilegio de vivir un momento de gloria por portar el maillot amarillo de la carrera y que aguó las esperanzas de corredores como el eslovaco Peter Sagan (Cannondale), el polaco Michal Kwiatkowski (Omega Pharma-Quick Step) o el australiano Simon Gerrans (Orica-GreenEdge), que tenían sus miras puestas en esta etapa.

Después del merecido descanso tras las jornadas montañosas, el día se presentó propicio para las fugas y pronto el suizo Martin Elmiger (IAM), y los franceses Anthony Delaplace (Bretagne-Séché Environnement) y Cyril Lemoine (Cofidis) buscaron su suerte, pero se vio desde el principio que había muchos equipos interesados en que no hubiese sobresaltos.

Así, Orica-GreenEdge, Cannondale, Omega Pharma-Quick Step o Garmin-Sharp fueron algunos de los más interesados en controlar la carrera, que presentaba un final atractivo con cuatro puertos de no excesiva dificultad, pero que podían animar el día para los 'cazadores' de etapas.

Del trío inicial, sólo Elmiger pudo aguantar hasta el último puerto donde también llegaron con él nombres importantes como el irlandés Nicolas Roche, en busca de dar una alegría al Tinkoff Saxo, alicaído tras la marcha de Alberto Contador, Jan Bakelants (Omega) o Tom Jelte-Slagter (Garmin). El compañero del de Pinto fue el más ambicioso, pero coronó con menos de medio minuto y fue 'devorado' por el aumento de velocidad en el descenso que provocó que los favoritos 'despertasen' para no perder contacto.

De este modo, el alemán Tony Martin (Omega Pharma-Quick Step) fue el encargado de poner un fuerte ritmo que partió al grupo, siendo el peor parado el portugués Rui Costa (Lampre), noveno clasificado y que se alejó de sus opciones al podio en París tras ceder más de minuto y medio. Peor le fueron las cosas al estadounidense Andrew Talansky (Garmin-Sharp), ganador del Criterium Dauphiné, que cerca estuvo de abandonar y que recibió una 'minutada'.

Tras un descenso veloz, Gallopin aprovechó un pequeño repecho para lanzar su ataque definitivo. Por detrás se tardó en reaccionar y cuando lo hicieron Sagan, Kwiatkowski y Rogers fue tarde. El francés logró mantener su exigua renta, favorecido porque antes del kilómetro final, sus perseguidores, 'depredadores' en este tipo de finales, no quisieron asumir la responsabilidad de la captura por lo que el galo, quinto en la general, pudo levantar los brazos de forma tan relajada que el grupo entró echándole el aliento.

Este jueves se disputará la duodécima etapa de este Tour de Francia, un recorrido de 185,5 kilómetros con salida en Bourg-en-Bresse y llegada en Saint-Étienne, con cuatro puertos, dos de tercera y dos de cuarta, en el camino.