Galán reclama en Davos una política y regulación estables para atraer inversores al sector eléctrico

Ignacio Galán, durante su intervención en el Foro de Davos.

Para el presidente de Iberdrola, la única manera de movilizar los recursos económicos necesarios es diseñar planificaciones energéticas bien orientadas, habilitar mecanismos para garantizar su cumplimiento y aprobar marcos regulatorios estables y predecibles que aporten claridad a los inversores

 

“Uno de los principales retos del sector energético a lo largo de los próximos años será conseguir los enormes recursos financieros precisos para acometer las inversiones necesarias”, ha asegurado hoy Ignacio Galán, presidente de Iberdrola y del grupo de las compañías energéticas del World Economic Forum.

 

En el transcurso de su intervención en el panel 'El nuevo contexto energético', celebrado esta miércoles en el marco del Foro de Davos 2015, Galán ha expuesto que, durante los próximos 30 años, la demanda eléctrica mundial crecerá un 80%, “impulsada no sólo por la mayor eficiencia de esta fuente de energía sino también por la expansión del servicio a los 1.300 millones de personas que aún no disponen del mismo”.

 

Así, ha continuado, “pese a que el sector tiene la capacidad tecnológica precisa para cubrir este crecimiento, logrando, en paralelo, un suministro eléctrico seguro, sostenible y competitivo”, se requerirán inversiones de más de 20 billones de dólares entre 2014 y 2040, según la Agencia Internacional de la Energía.

 

De cara a conseguir un sector más atractivo para los inversores, el presidente de Iberdrola ha reclamado una política y una regulación estables. En este sentido, ha expuesto la necesidad de “diseñar planificaciones energéticas bien orientadas, que identifiquen las necesidades y las soluciones tecnológicas más adecuadas; habilitar mecanismos para garantizar su adecuado cumplimiento; y aprobar marcos regulatorios bien diseñados, estables y predecibles que aporten claridad a los inversores”.

 

Ignacio Galán ha afirmado que, “si se cumplen estas condiciones, las inversiones llegarán: un buen ejemplo es la reforma energética lanzada en México por el presidente Peña Nieto”. Y todo ello “será beneficioso para los consumidores, que obtendrán un mejor servicio a precios competitivos, y para la sociedad en general, teniendo en cuenta el inmenso impacto económico del sector en términos de riqueza y creación de empleo”.

 

En esta línea, ha apuntado, las compañías eléctricas como Iberdrola “han jugado en las últimas décadas y seguirán jugando un relevante papel, invirtiendo en soluciones innovadoras tanto en el ámbito de las energías renovables como en el de las redes de transmisión”.

 

 

EUROPA PRECISA UNA UNIÓN ENERGÉTICA

 

Ignacio Galán ha reiterado que, para competir en igualdad de condiciones con el resto del mundo, “Europa precisa una Unión Energética con un regulador único y unas normas comunes”, y ha confiado en que la nueva Comisión, que ha habilitado una vicepresidencia específica para abordar este asunto, “está desarrollando este concepto y actuará pronto”.

 

Y es que, según ha relatado, en el Viejo Continente se están dando una serie de circunstancias que están restando competitividad a su economía frente a otras como la estadounidense. Entre ellas ha enumerado que, pese a que “los precios de la energía han caído, las tarifas se han incrementado en los últimos años debido a la inclusión de costes medioambientales y sociales no relacionados con el suministro eléctrico, que ya representan más del 50% de la tarifa”.

 

Además, “los mercados no se han adaptado a la masiva penetración de las energías renovables y las tecnologías de respaldo no se están viendo correctamente remuneradas”. Esto ha provocado el cierre de 70 GW de plantas modernas y eficientes. Por último, ha apuntado, “los actuales precios del CO2 son insuficientes para impulsar el cambio tecnológico”.