Francisco Rivera y Lourdes Montes... marido y mujer ante los ojos de Dios

Lourdes y Fran llevaban ya tiempo organizando el que ha sido su gran día al milímetro, y lo quisieron compartir con sus seres más queridos.

Y por fín llegó el día. Lourdes Montes y Francisco Rivera se daban el sí quiero, de nuevo, en la Capilla de la Esperanza de Triana en Sevilla. Con nueve meses de diferencia, la pareja que soñaba con este día tan especial desde hacía tiempo celebraba el enlace religioso rodeados de familiares y amigos muy íntimos.

  

Francisco muy emocionado llegaba al altar del brazo de su hija Cayetana. No es la primera vez que la niña le acompaña en un día tan especial, pues en su boda civil también fue la pequeña quien entregaba la mano de su padre a la que es ya su mujer, Lourdes.

 

Lourdes, por su parte llegaba del brazo de su hermano Curro. Sin parar de sonreir ni un momento, la abogada lucía más radiante que nunca. Y no es para menos, pues además de vivir el día más esperado de su vida, Lourdes lucía por primera vez un vestido de su propia colección.

  

No faltó ni un solo detalle. Lourdes y Fran llevaban ya tiempo organizando el que ha sido su gran día al milímetro, y lo quisieron compartir con sus seres más queridos. Entre los invitados pudimos ver a los hermanos del torero Kiko Rivera y Cayetano. El gran ausente al enlace esta vez fue Julián, el pequeño del clan Ordóñez que no pudo acudir acompañar a su hermano Francisco por motivos de trabajo.

 

  

Además, tamién pudimos ver a amigos muy especiales de la pareja entre los que estaban el torero Manuel Díaz 'El Cordobés' y Virginia Troconis, César Cadaval y su mujer, José Manuel Soto acompañado de su mujer, su tía materna Belén Ordóñez con Carlos Telmo y el torero Morante de la Puebla al que también acompañaba su mujer. 'Sibi', la hermana pequeña de Lourdes, también acudía al enlace de la mano de su novio.

  

Y es que sin duda este enlace es uno de los más esperados del año, sobre todo para los novios, que después de mucho tiempo esperando por fin han podido cumplir el sueño de casarse por la iglesia.