Francia se ceba con Egipto, el rival más débil del grupo

El seleccionador egipcio, Amr Abouelkhir, no dudó en calificar de "amateur" a su equipo después de la derrota ante España.

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

FRANCIA: Heurtel (6), Batum (9), Gelabale (5), Diaw (3) y Lauvergne (12) --quinteto inicial--; Diot (10), Kahudi (6), Jackson (7), Tillie (10), Fournier (9), Pietrus (11) y Gobert (6).

  

EGIPTO: Badr (2), El Gammal (12), Shousha (7), Ibrahim (2) y Kamal (4) -quinteto inicial--, Samir (2), Gendy (6), Elsabagh (2), Genedy (11), Elmekawy (2) y Rabie (5).

 

PARCIALES: 23-15, 26-11, 19-10 y 26-19.

  

ÁRBITROS: Weyland (CAN), Hirahara (JPN) y Latisevs (LAT). Sin eliminados.

  

PABELLÓN: Palacio Municipal de Deportes de Granada. 6.597 espectadores.

La selección francesa ha encarrilado su pase a los octavos de final de la Copa del Mundo de baloncesto después de apalizar a Egipto en la tercera jornada del torneo (94-55), un partido sin historia en el que Joffrey Lauvergne (12 puntos) volvió a erigirse en máximo anotador del vigente campeón de Europa.

  

El seleccionador egipcio, Amr Abouelkhir, no dudó en calificar de "amateur" a su equipo después de la derrota ante España y su equipo volvió a darle la razón este lunes, encajando una nueva paliza ante un equipo francés que, tras su derrota inicial ante Brasil, sigue progresando adecuadamente en el torneo y encadenó el segundo triunfo.

  

Los pupilos de Vincent Collet sentenciaron el choque con un parcial de 26-11 en el segundo cuarto, permitiéndose un reparto equitativo de minutos en la plantilla con la vista puesta en el duelo del próximo jueves ante España. Todos los jugadores galos menos Thomas Heurtel anotaron en la primera parte (49-26) y ninguno más de seis puntos.

  

Los 'faraones', visiblemente cansados, no pudieron amortiguar el poderío francés en la segunda parte y la distancia fue aumentando irremisiblemente hasta que Francia logró doblar en el marcador a su adversario (82-41). Con el partido mutado en pachanga, un desangelado Palacio de los Deportes de Granada bostezó en espera de mayores emociones.