Fórmulas rápidas de conseguir dinero: Cuidado que estas cuatro pueden salirte caras

Acudir a préstamos rápidos para conseguir dinero puede ser arriesgado. Hay que leer la letra pequeña, comprobar todos los datos, los intereses... Algunas de las fórmulas que ofrece el mercado pueden salir muy caras. Son prácticas legales pero con las que hay que tener cuidado. 

Acudir a este tipo de préstamos es arriesgado, por lo que te recomendamos estar bien asesorado por un profesional antes de firmar el contrato. Éste verificará el documento que debes firmar y comprobará que figuran todos los datos necesarios, como puede ser el tipo de interés que te van a cobrar, las comisiones o los gastos en caso de devolución de recibos.

 

Desde Legálitas han enumerado cuatro de los casos de créditos inmediatos más problemáticos y por los que más preguntan sus clientes. En los siguientes tipos de contratos es necesario que prestes especial atención a la letra pequeña ya que, normalmente, te compromete a devolver la cantidad que te han prestado con altos intereses llegando incluso a poner en riesgo tus bienes.

 

1. CRÉDITOS 'REVOLVING'

 

Estos créditos no tienen un número fijo de cuotas, como ocurre con una tarjeta de crédito. Antes de solicitar este tipo de préstamos, contrasta el prestigio de la empresa en el mercado y comprueba su reconocimiento por el Banco de España. Asegúrate de que las condiciones que te ofrecen se amoldan a tu situación y podrás afrontarlas.

 

2. CRÉDITOS AL CONSUMO

 

Son una alternativa a los "revolving" cuando el fin es realizar una compra. Suelen estar regulados, además de ser menos costosos para el bolsillo.

 

En este caso, ten en cuenta si contratas con la entidad que los emite o con una empresa intermediaria, ya que, en este caso, deberás pagar sus servicios de búsqueda de créditos en distintas entidades.

 

3. VENTA DE JOYAS

 

La venta de joyas en las casas de empeño es una buena salida cuando se necesita dinero rápido. Ratifica que el establecimiento está debidamente inscrito en la Administración y, que además, dispone de hojas de reclamación para los clientes ya que está obligado a ello. En caso de que quieras recuperar tus pertenencias el establecimiento debe mantenerlas durante 15 días.

 

4. CRÉDITO POR TU VEHÍCULO 

 

Si te ofrecen un préstamo cuya garantía debe ser tu coche pero puedes seguir conduciéndolo, ten cuidado, porque en la mayoría de los casos, estarás firmando simultáneamente dos cosas. Por un lado, la venta de tu vehículo con la entrega de llaves a quién te presta el dinero. Por otro, al haberlo vendido y seguir utilizándolo, firmarás un contrato por el que le alquilas tu coche con opción a recompra.

 

De esta manera, si dejamos de pagar dicho alquiler pueden vender nuestro coche, ya que es suyo, por lo que, nos quedamos sin él. En caso de que lo queramos recomprar, al hacer cuentas y sumar los meses de alquiler que debes hasta volver a comprar tu coche, puedes encontrarte con que el interés equivalente a la cantidad que te prestaron es de hasta un 150%.

 

El problema de este tipo de créditos es que al ser un alquiler y no un préstamo propiamente dicho, las partes pactan la cantidad prestada. En el caso de los créditos, si tienen límites y son objeto de regulación. Por tanto, ten en cuenta que pueden estar aprovechándose de una "laguna legal" disfrazando comercialmente de crédito lo que en realidad no lo es.

 

No obstante, los casos comentados u otros parecidos, en general, son prácticas legales pero es conveniente tener cuidado, saber muy bien lo que firmas, a que te compromete y cuáles pueden ser las consecuencias.