Flojo empate entre Real Valladolid y Osasuna que complica las cosas (0-0)

TRIBUNA

Ambos conjuntos protagonizaron un encuentro con más tensión que juego y sacaron un punto que de poco sirve en las aspiraciones para alejarse del descenso.

Ficha técnica:

 

0 - Osasuna: Andrés Fernández; Marc Bertrán, Arribas, Miguel Flaño, Damià; Raoul Loé, Silva; Cejudo (Lobato, m.69), De las Cuevas (Oier, m.78), Roberto Torres; y Oriol Riera (Acuña, m.89).

 

0 - Valladolid: Jaime; Rukavina, Jesús Rueda, Mitrovic, Peña; Víctor Pérez (Marc Valiente, m.75), Álvaro Rubio; Larsson (Manucho, m.53), Óscar, Bergdich (Jeffren, m.91); y Javi Guerra.

 

Árbitro: Clos Gómez (Comité Aragonés). Mostró tarjeta amarilla a Mitrovic (m.65), del Valladolid.

 

Incidencias: Partido de la trigésima tercera jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio El Sadar ante 17.914 espectadores.

Real Valladolid y Osasuna empataron a cero en un partido con una primera parte insufrible y una segunda algo más entretenida, pero sin acierto en ningún caso. Un punto para los dos equipos que deja con 34 a los rojillos y con 32 a los blanquivioletas, y que de poco sirve para alejarse del descenso a ambos.

 

La primera parte fue, sin duda, un auténtico canto al aburrimiento. Espesos ambos equipos y con poco acierto, al menos Osasuna sí intentaba algo para alegrar a su afición. Mientras Óscar, y Larsson trataban de conectar con Guerra con más bien poco acierto, Roberto Torres y De las Cuevas sí llegaban con más peligro a los dominios de Jaime.

 

Cejudo mandó un par de ellas fuera y si no se fue el conjunto rojillo al descanso adelante en el marcador fue de puro milagro. Bastante nulo en cuanto a ideas se refiere, la primera parte terminó por convertirse en un vaivén cansino en el que los dos equipos decidieron dejarlo todo para la segunda mitad. Ante la falta de claridad y de ocasiones, era el momento de que ambos conjuntos trataran de reordenarse.

 

La segunda parte, por suerte para el espectador, fue bastante más entretenida. Pucela y Osasuna despertaron algo de su letargo y empezaron a buscarse las cosquillas nada más salir al campo. Víctor Pérez estampó un balón en el larguero en el que podía haber sido un increíble gol olímpico nada más salir de vestuarios, con lo que ya tuvo más peligro el Valladolid que en la primera parte, para que Cejudo errara un  mano a mano contra Jaime un minuto después. La cosa prometía algo más.

 

Y sí, hubo algo más de entretenimiento, pero sin exceso. Los dos equipos se vinieron algo arriba, aunque una vez más los locales tuvieron las mejores ocasiones por medio de De las Cuevas y Roberto Torres. Juan Ignacio Martínez, una vez más y quizá dando por bueno el resultado más que pobre para los intereses para el Valladolid, tardó en mover fichas que en todo caso tampoco sirvieron para mucho.

 

Así, con mucho movimiento pero pocas nueces, seguían pasando los minutos mientras que Andrés Fernández y Jaime tenían que aplicarse bastante más que en los primeros 45 minutos. Más a balón parado que de jugada, todo hay que decirlo, Arribas cabeceó alto y Oriol Riera hizo lo propio. Fue entonces cuando llegó la más clara para el Pucela.

 

Corría el minuto 82 cuando Guerra consiguió plantarse solo ante Andrés, pero su zurriagazo se fue lamiendo el palo rojillo. Por si fuera poco, ya en el añadido, el recién ingresado Jeffren mandó también el balón fuera por los pelos en una falta que parecía más bien colgada al área. Así, empate a nada y punto para ambos. Los partidos siguen transcurriendo y el Pucela escapa a duras penas de la quema… hasta que no lo haga.