Fiscalía pide penas que suman 10,5 años para tres detenidos en Valladolid con casi un kilo de hachís

Juzgado de Valladolid. TRIBUNA

Uno de ellos, acusado además de atentado, huyó y se refugió en un contenedor de basuras del Instituto Juan de Juni.

Fiscalía de Valladolid solicita un conjunto de penas que suman diez años y medio de prisión para tres personas, dos varones de origen marroquí y una mujer rumana, que fueron detenidas en septiembre de 2014 en la capital en posesión de casi un kilo de hachís. Uno de los imputados se expone a cinco años y medio, ya que la acusación pública le responsabiliza de las lesiones sufridas por dos agentes.

 

En concreto, el fiscal considera a los tres, Bilal el H, Moussa Z. y Viorica B, autores de un delito de tráfico de drogas de las que no causan grave daño a la salud merecedor de dos años y medio de prisión, pero además imputa al primero de ellos otro de atentado y dos faltas de lesiones, con lo que solicita para él otros tres años más, multa de 1.200 euros e indemnizaciones para los dos agentes por importe global de 1.062 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En el juicio, que se celebrará a mediados de abril en el Juzgado de lo Penal número 3, se analizarán hechos ocurridos la tarde del día 5 de septiembre de 2014 cuando el vehículo Citroën Xsara ocupado por estas tres personas fue interceptado en un control policial preventivo establecido en la calle Tirso de Molina, frente al Seminario.

 

Al llegar al punto del control, los ocupantes fueron cacheados por los policías, si bien en el momento del registro del turismo, para lo que habían abierto ya el maletero y una de las puertas traseras, el acusado Bilal el H. escapó a la carrera.

 

"¡Llevamos droga, llevamos droga en una bolsa negra", aseguran los policías que gritó entonces Viorica B, mientras el tercer imputado, Moussa Z, se lamentaba ya por la detención. "¡Ya la hemos liado!...¡y detrás de mi asiento!", recuerdan los agentes que gritó este último en referencia a lugar donde se hallaba la 'mercancía', en concreto ocho tabletas de hachís con un peso de 785 gramos y otros 188 gramos de la misma sustancia en veinte bellotas.

 

PUÑETAZOS Y PATADAS

 

Mientras tanto, el escapado, Bilal el H, logró saltar la valla del Instituto Juan de Juni y se escondió en un contenedor de basura allí existente, aunque al ser descubierto por uno de sus perseguidores la emprendió a patadas y puñetazos con el funcionario, que al caer al suelo facilitó al supuesto agresor su nueva escapada.

 

Otro de los policías que participaba en el control saltó entonces la valla del instituto y trató igualmente de reducir al fugado, lo que consiguió finalmente con la ayuda de su compañero, no sin antes resultar también lesionado por las patadas y puñetazos lanzados, supuestamente, por Bilal el H, a quien el fiscal aplica en el delito de atentado la agravante de reincidencia ya que cuenta en su haber con una condena anterior de 2013 por resistencia/desobediencia.

 

Aunque la acusación pública reconoce que los tres imputados eran consumidores de hachís, no les aplica atenuante alguna al entender que ello no supone una anulación de sus capacidades volitivas e intelectivas.