Fernando Trueba: "El cine y los amigos son la verdadera patria"

Fernando Trueba conversa con Antonio Resines, Jorge Sanz y Miriam Díaz Aroca. JUAN POSTIGO

El director de cine aseguró durante su persencia en Valladolid por la Seminci que aún hay "rescoldos de intolerancia" a raíz de su polémica de hace unas semanas.

Polémico. Sin pelos en la lengua. Directo. Claro. Fernando Trueba. El director de cine ha asegurado este martes que todavía observa "rescoldos de intolerancia inquisitorial" y ha defendido la "libertad de la palabra" para que "ningún matón verbal o de los otros" tenga capacidad de asustar, al tiempo que ha recalcado que no se plantea medir sus palabras tras la polémica por las declaraciones en las que reconoció no sentirse español.

 

Trueba, que participó en una rueda de prensa en Valladolid junto al actor Juan Diego y al director de Fotografía Juan Mariné antes de recoger las Espigas de Honor que les entrega la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), ha respondido a varias preguntas sobre la polémica que generó hace un mes en San Sebastián y sobre la iniciativa de recogidas de firma online que reclamaba que el Festival vallisoletano no le entregara este reconocimiento.

 

El director cinematográfico comenzó por asegurar que no sabía si mediría sus palabras en el discurso tras recoger la Espiga de Honor, pues ha ironizado con que le gusta "improvisar" como en el jazz. Y lo cierto es que no lo hizo. "El cine y los amigos son la patria", terminó por decir. Antes David Trueba, quien se encargó de presentarle, no dudó en decir que para Fernando "la amabilidad es la verdadera nacionalidad".

 

En este sentido, el cineasta madrileño ha aseveró que todavía hay "tics" y "rescoldos" de "intolerancia inquisitorial", de lo que ha puesto como ejemplo a algunos políticos que "se meten en si una mujer puede o no puede abortar". "Vayan ustedes al Parlamento", ha aseverado Trueba.

 

El director ha defendido la "libertad de palabra" para que a nadie le asuste "un matón verbal o de los otros" y ha ironizado con que "muchos años" después del fin de la dictadura de Francisco Franco creía que "todos" podían expresarse "sin miedo" y respetar "las palabras de los otros".

 

Por ello, ha defendido que él no faltó el respeto "a nadie" al asegurar que no se sentía español, sino que simplemente expresó un sentimiento. Con respecto el movimiento que ha supuesto la recogida online de miles de firmas que reclamaban a la Seminci que no le reconociese con la Espiga de Honor, Fernando Trueba ha sido sarcástico y ha manifestado que su alegría por que haya gente que pueda "ser feliz" con algo "tan barato" como registrar una firma en una página web.

   "Los caminos de la gente para buscar la felicidad son variopintos", ha reflexionado Trueba, que ha bromeado con que él mismo estuvo tentado de firmar también porque considera que no merece el premio por parte de la Seminci.

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