Fernando Rodríguez reaparece para hablar de cuentas... pero de las del Ayuntamiento

Fernando Rodríguez, en primer término, y Alfonso Fernández Mañueco.

Autor confeso de los 'papeles' de la financiación ilegal, el teniente de alcalde se deja ver de nuevo tras semanas desaparecido. La ocasión, su especialidad, las cuentas. La decepción, que no ha abierto la boca y se trataba de las otras cuentas, las del municipio.

Más de dos meses llevaba Fernando Rodríguez en modo 'perfil bajo', y no por un capricho cualquiera, sino por la autoría de unos 'papeles' que ponen al descubierto que, a la hora de comprar bolis y globos de campaña, el PP salmantino tenía más posibles que nadie. Haberse olvidado de destruir un papel con su letra y las aportaciones, en 'a' y en 'b', de empresas con contratos públicos a la campaña del PP fue un fallo grande y la penitencia ha estado a la altura: unas cuantas semanas de silencio, con la excepción de un par de plenos. Sin embargo, la llamada de los números ha sido demasiado fuerte y este martes decidió abandonar su autoimpuesto ostracismo y dejarse ver en público.

 

El motivo lo merecía porque el alcalde de Salamanca daba a conocer uno de los datos que demuestran que se ha empeñado a fondo en sacar adelante su gran política de esta legislatura: el pago de la deuda que le dejó su antecesor en el cargo y, a pesar de todo, compañero de siglas. De nuevo ha quedado claro que ahorrando Fernández Mañueco no tiene rival, aunque si quieren se puede cambiar ahorrar por aumentar la recaudación subiendo impuestos y pagar con ello un montón de millones de deuda atrasada. Mera cuestión de gusto semántico.

 

El caso es que la autoría intelectual, y material, del brillante plan (el de reducir el déficit...) corresponde a Rodríguez y, claro, no podía faltar. Hacía semanas que no se le veía en una comparecencia pública, pero no ha perdido la costumbre. Amplia sonrisa, foto junto al jefe y cara no disimulada de satisfacción ante los positivos gráficos marcados en el pantallón del Ayuntamiento. Eso sí, ni una palabra: la aclimatación mejor si es poco a poco. Las intervenciones han quedado para Fernández Mañueco mientras él asentía en su silla con la seguridad de la gruesa carpeta en la que, por el peso, debía llevar las pruebas del buen trabajo hecho. Lo de hablar tendrá que esperar. Y si es de su otro gran trabajo reciente, todavía más, aunque sea de su especialidad: cuadrar las cuentas.