Felipe González nunca habría aceptado la marcha de Chaves y Griñán como condición para el dialogo

Felipe González da "todo" su apoyo a Sánchez
Dice que no está seguro de si apoyará a Pedro Sánchez en las primarias para ser candidato a la Moncloa, pero es "bastante probable"


MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El expresidente del Gobierno, Felipe González, ha destacado que nunca habría aceptado la dimisión de los dos expresidentes de la Junta de Andalucía imputados por el Tribunal Supremo por el caso de los ERE andaluces, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, como condición para "dialogar" la investidura de Susana Díaz como presidenta en esa comunidad.

En este sentido, ha defendido la presunción de inocencia y ha asegurado que uno de los problemas de la "degradación institucional en España" es que "la presunción de inocencia se ha convertido en la presunción de culpabilidad". De hecho, cree que la imputación no debería decidir "si se está o no en la lista" de candidatos.

En una entrevista en Antena 3 recogida por Europa Press, González ha manifestado que la decisión de Chaves y Griñán de renunciar a sus escaños ha sido personal y no han existido "presiones directas", aunque sí indirectas con declaraciones de "gente pidiendo" que lo hicieran.

El expresidente del Gobierno ha destacado que no duda de la integridad personal de Chaves y Griñán y que nadie en su partido piensa que se han llevado dinero público. "La duda está en si gestionaron bien o no", ha añadido, apostillando que cree que ha habido fraude pero que los expresidentes andaluces "no se han adueñado del dinero público ni han sido responsables de la actuación fraudulenta".

DÍAZ

Por otro lado, González ha hablado de las "dificultades" de Díaz para ser investida como presidenta en la Junta de Andalucía pese a haber ganado "por una amplia mayoría" y ha vaticinado que se repetirá tras las elecciones autonómicas y municipales y las generales.

Preguntado si apoyará al actual secretario nacional del PSOE, Pedro Sánchez, en las primarias como candidato a La Moncloa, ha contestado que no está seguro pero que es "bastante probable". "Mi apoyo es para el secretario mientras sea secretario y si es candidato si hay primarias, apoyaré al que salga de las primarias", ha dicho.

Además, ha hablado del actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y ha asegurado que "huele a fin de ciclo" y ha destacado que la renovación de responsabilidades forma parte de un ejercicio de reforma. No obstante, ha remarcado que es el propio Rajoy el que "designa a los candidatos a dedo" y es "difícil aspirar a que no se designe el mismo" si cree que es "mejor que todos los demás candidatos del PP".

INSTRUMENTALIZACIÓN DE LAS INSTITUCIONES

En cuanto al caso del exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato, González ha subrayado que no sabe de dónde se ha filtrado su nombre pero que los únicos que tenían una información absoluta de la amnistía fiscal están "en el área del Gobierno y de la Agencia Tributaria". Preguntado si hay una "guerra civil" dentro del PP, ha contestado que "sabe a eso".

En este sentido, ha detallado que lo que le importa de este caso es que se "instrumentaliza las instituciones para las peleas políticas en distintos niveles" lo que "deteriora la instituciones". De hecho, comprende que el Gobierno no quiera dar los nombres porque la ley se lo impide, pero no que la Agencia Tributaria no dé el número exacto de las personas que se han acogido a esa amnistía y las cifras económicas del dinero total que se ha recuperado y el que se ha quedado en el extranjero.

"Ningún contribuyente va a salir a la palestra, el problema es que aquí afloran nombres por intereses no mencionados", ha dicho, asegurando que no le preocupa que algún miembro del PSOE se haya acogido a esta amnistía, ya que "si alguien se queda con dinero público" hay que "obligarlo a pagar".

Por otro lado, se ha referido al embajador español en Londres, Federico Trillo, y el portavoz de Economía del PP en el Congreso, Vicente Martínez Pujalte, y ha insistido en que compaginar el asesoramiento a empresas que trabajan con la administración pública con sus posiciones de diputados es "incompatible".

PODEMOS Y CIUDADANOS

González ha asegurado que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el expresidente del Gobierno José María Aznar tienen un lenguaje corporal muy parecido. En esta línea, ha manifestado que Podemos le parece interesante como "fenómeno y experimento", pero le "inquietan cosas como los orígenes".

"No tengo rechazo a que emerjan fuerzas como Podemos o Ciudadanos, pero no digo que no me preocupe el problema de gobernanza que se va a plantear en el tramo posterior a estas elecciones y las generales", ha explicado, puntualizando que hará falta mucho "diálogo" ya que habrá cuatro fuerzas principales en el Parlamento. Además, ha asegurado que si UPyD hubiera nacido hace un año, tendría la misma apreciación que Ciudadanos.

IGLESIAS Y RIVERA, CONTROL CASI DE CENTRALISMO

Sin embargo, ha subrayado que hay una "tentación", tanto en el partido de Iglesias como en el de Albert Rivera, de "establecer un control casi de centralismo" en todo aquel que se presenta en las listas de sus formaciones que recuerda a la vieja política. "Hay que abrir las listas y que sean los ciudadanos los que decidan", ha sentenciado.

Por otro lado, preguntado por si se arrepiente de su etapa en el consejo de administración de Gas Natural, ha contestado que no y que las críticas "no son consistentes". "De los trabajos en asesorías no hay que dar cuenta, pero de la participación en un consejo, por definición, dan cuenta", ha diferenciado. No obstante, ha hecho un llamamiento para que "definan o liquiden" aquello que llaman "puertas giratorias".

Finalmente, se ha referido a la información de la periodista Ana Romero en su libro 'Final de Partida' en el que aseguraba que Felipe González, entre otros, convenció al Rey Juan Carlos para abdicar y ha subrayado que "si cree que el Rey decide abdicar porque alguien desde fuera se lo sugiere o lo presiona es que no le conoce". "Digamos que cuando él decide que quiere abdicar consulta a quien quiere consultar", ha remachado.