Famosa estrena su nueva planta en Alicante y espera facturar 230 millones

La compañía Famosa espera alcanzar los 230 millones de facturación para completar un año que se enfrenta a su fase más determinante en el sector: la campaña de Navidad.

Conel juguete conceptuado todavía como un regalo, la campaña de Navidad en España es clave para la cuenta de resultados de Famosa. La compañía espera alcanzar este año los 230 millones de facturación tras cerrar los dos anteriores en 206 y 208, respectivamente. Su crecimiento y relanzamiento internacional ofrecen sensaciones positivas ante unas fechas determinantes en nuestro país donde se centralizan dos tercios de las ventas anuales.

 

Fundada en 1957 por un grupo de artesanos jugueteros alicantinos, Famora se ha convertido en un gigante internacional que opera en más de 95 países aunque España, México y China son sus puntos más estratégicos. En la actualidad cuenta con un grupo de 700 profesionales y comercializa 2.300 referencias bajo distintas marcas reconocidas y reconocibles (Nancy, Nenuco, Barriguitas, Feber, etc.). Entre todo este abanico, la marca es capaz de producir 400 novedades al año. Esta semana ha puesto de largo la nueva planta que ha estrenado este año en Alicante, en el polígono de Las Atalayas.

 

Su consejero delegado, Jose de la Gándara, indicó durante la presentación de la fábrica que la campaña de Navidad "se presenta como una montaña rusa", aunque no escondió que las perspectivas son "sensiblemente mejores que otros años". De la Gándara alabó el sello de garantía que supone la marca de Famosa en la industria del juguete y no escondió su preocupación porla competencia oriental, en concreto de China, pero con diferencias bien claras. "China es una potencia en la fabricación, está en el primer mundo en ese sentido, pero puede ofrecerte lo mejor y lo peor. Nosotros trabajamos con fabricantes chinos de primer nivel que cumplen con todos los requisitos de manera escrupulosa, tanto en los procesos de fabricación como en los de contratación de su personal, con salarios chinos por supuesto, pero respetando todos los cauces. El problema es que en China también te puedes encontrar con otro tipo de fabricante que no tiene ese mismo respeto".