Familiares de Avelino se muestran convencidos de la culpabilidad del acusado

Juan Manuel E.P, les infundió desde el principio sospechas de que era su verdugo debido a las "múltiples contradicciones y distintas versiones" ofrecidas respecto de los motivos de su encuentro.

Familiares de Avelino C.P, cuyo cadáver fue hallado el 16 de enero de 2013 en un paraje de Aldeamayor de San Martín (Valladolid) con un golpe en la cabeza y seis cuchilladas a la altura del corazón, han coincidido en que el acusado de su muerte, Juan Manuel E.P, les infundió desde el principio sospechas de que era su verdugo debido a las "múltiples contradicciones y distintas versiones" ofrecidas respecto de los motivos de su encuentro.

  

La desconfianza y la convicción de que el procesado ocultaba algo fue el sentir unánime de la entonces novia de la víctima, Marisol, así como de su hermana María Jesús, su primo Daniel y Ricardo, primo del anterior y conocido de Avelino, quienes, durante la segunda jornada del juicio con jurado en la Audiencia de Valladolid, han detallado las distintas explicaciones, absolutamente dispares, que recibieron de Juan Manuel cuando dos y tres días después de la desaparición de 'Chacu' se entrevistaron con la última persona que, supuestamente, estuvo con él antes de su muerte.

  

Así, la expareja de 'Chacu' y el primo de éste, Daniel, recuerdan que inicialmente el procesado, tras reconocer que el día 4 de enero estuvo con el fallecido, aseguró que había quedado con la víctima para darle unos presupuestos, sin más explicación del contenido de los mismos, aunque más tarde ofreció otras dos versiones distintas, desde que pretendía saldar una deuda de 7.000 euros contraída con el desaparecido hasta que tenía previsto comprarle medio kilo de 'coca' pero que no llegó a cerrar la operación debido a su mala calidad.

  

La que fuera pareja sentimental de 'Chacu', que en un momento de su declaración ha roto a llorar, ha indicado que el día 4 de enero de 2013 comió con él en Sardón y que tras regresar al piso que ella había alquilado en la calle Platerías Avelino se fue a aparcar el coche, sin que volviera a verle con vida.

  

"Al principio no estaba preocupada y tan sólo molesta porque pensé que se había enrollado con alguien y se había olvidado de que habíamos quedado con unos sobrinos míos esa tarde", ha confesado Marisol, a quien, sin embargo, comenzaron a saltarle las alarmas al tratar de contactar telefónicamente con él, sin éxito, y, sobre todo, cuando al día siguiente llamó a su hermana y ésta le dijo que no había dormido en su casa.

 

LA GUARDIA CIVIL CONTRADICE AL ACUSADO

  

Aunque el acusado alegó el primer día del juicio que el 4 de enero quedó con el fallecido y que esa tarde le dejó vivo a las puertas del bar 'Minuto', en la calle Macías Picavea, tras comprarle 3 gramos de 'coca', el guardia civil que dirigió la investigación se ha mostrado convencido de que la furgoneta que ocupaban ambos no se detuvo ante dicho establecimiento sino que siguió trayecto hasta el término de Aldeamayor de San Martín, ya que sobre las 18.43 horas de ese día un teléfono móvil de Avelino recibió un mensaje a la altura del Puente Arco de Ladrillo, como así registró el repetidor allí ubicado.

  

Pero además, el agente sostiene igualmente que ambos no volvieron a separarse hasta la muerte de 'Chacu', convicción basada en el hecho de que tanto la llamada recibida o efectuada desde el móvil de Juan Manuel a las 20.36 horas como las numerosas que aparecieron registradas en el de la víctima, todas ellas a partir de las 22.00 horas, fundamentalmente de su novia, activaron el repetidor de El Otero, situado en la zona de Aldeamayor.

  

Por tanto, la tesis del agente es que en esa franja horaria se pudo cometer el crimen y que cuando Avelino empezó a recibir las llamadas de su pareja, intranquila por su desaparición, yacía ya muerto -presentaba fractura de bóveda craneal y seis cuchilladas- semioculto entre dos pinos en el paraje Marina Baja de Aldeamayor, donde su verdugo depositó el cuerpo, tal y como han coincidido otros guardias y el agente medioambiental que lo descubrió el 16 de enero.

  

El testimonio del instructor de la investigación, quien apunta que todos los indicios vinculan a acusado y víctima en el mundo del tráfico de drogas, vendría a avalar por tanto la hipótesis de que Juan Manuel E.P. acabó esa misma tarde con la vida de 'Chacu' para apoderarse de medio kilo de cocaína que éste portaba y con quien, además, mantenía una deuda de 7.000 euros.

  

La principal prueba incriminatoria es la abundante sangre de la víctima que la Guardia Civil halló en un Volkswagen Touareg, propiedad del acusado, y aparcado ante la puerta de su chalé en la urbanización Aldeamayor Golf.

  

El juicio prosigue Mañana. Con carácter provisional, el Ministerio Fiscal y la acusación particular consideran que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio y asesinato, respectivamente, y, por el mismo orden, solicitan 15 y 18 años de prisión, mientras que la defensa pide un fallo absolutorio y, alternativamente, una pena mínima como autor de un delito de encubrimiento.

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