Fallece el exjugador y entrenador del Valladolid Antoni Ramallets

El portero, que vistió la elástica blanquivioleta en la temporada 1946/47 y ejerció de entrenador en 1962/63 y 1965/66, consiguió el trofeo Zamora en cinco ocasiones.

Llegar a la cantidad de 89 años no es nada fácil, más si has tenido una vida trepidante como la de Antoni Ramallets, fallecido este martes por causas naturales. Un portero de leyenda que, pese a disputar la mayor parte de su carrera en el Fútbol Club Barcelona, donde consiguió seis Ligas y cinco Copas, además de cinco Zamoras, también dejó su página dorada en la Historia del Real Valladolid.

 

Y es que el portero catalán recaló en el equipo blanquivioleta tras pasar por San Fernando y Mallorca en la temporada 1946/1947. Ramallets ya era jugador del Barcelona, pero la directiva blaugrana decidió cederlo a un Real Valladolid que por aquel entonces militaba en Tercera para que se foguease ante la inapelable titularidad de su portero Velasco.

 

Al Pucela le vino de perlas la llegada del cancerbero, hasta el punto de que consiguió el ascenso a Segunda –en aquellos años no existía todavía la Segunda B- superando en la promoción al Racing en un partido en el que Ramallets salió a hombros.

 

El Barcelona decidió repescarle tras tan glorioso paso por el Valladolid. La continuación de su carrera no fue fácil y tuvo que pasar dos años más a la sombra de Velasco, pero tras ganarse su oportunidad en la 1949/1950 llegó su época gloriosa. Seis Ligas, cinco Copas, mismo número de Zamoras entre 1952 y 1960... Por no hablar del Mundial de 1950 de Brasil, en donde se ganó el apodo de “El gato de Maracaná” tras llegar a semifinales en la que, hasta la consecución del título en 2012, fue la mejor actuación de España en un campeonato Mundial.

 

Volvió entonces a la ciudad del Pisuerga con el título de entrenador bajo el brazo para entrenar al equipo blanquivioleta en dos ocasiones. La primera en la temporada 1962/1963, en la que se consiguió la mejor clasificación del club hasta ahora en Primera División, un cuarto puesto, dirigiendo a jugadores como Doménech, Rodilla, Morollón o Molina, y en la 1965/1966 con el equipo en Segunda.

 

Una página de la Historia blanquivioleta que se despidió de manera definitiva este 30 de julio. El Real Valladolid ha guardado un minuto de silencio antes del amistoso disputado ante el Albacete en el Carlos Belmonte.