Fallece Cayetana de Alba, la Duquesa excepcional

Cayetana Fitz-James Stuart, la Duquesa de Alba, ha fallecido en el Palacio de Dueñas en Sevilla a los 88 años de edad tras no poder superar una neumonía que le afectaba desde el pasado domingo. 

María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, comúnmente conocida como Cayetana de Alba o Duquesa de Alba, noble y aristócrata española, XVIII duquesa de Alba de Tormes, XI duquesa de Berwick, Grande de España, actual jefa de la Casa de Alba y destacada figura social, ha fallecido a los 88 años de edad en su rincón favorito, el Palacio de Dueñas, en Sevilla. 

 

Cayetana ha sido la tercera mujer que ostenta el título ducal por derecho propio dentro de la familia, es descendiente directa del rey Jacobo II de Inglaterra a través de un hijo ilegítimo y bastardo, James Fitz-James, que tuvo con su amante Arabella Churchill. Según el Libro Guinness de los récords posee más títulos que ningún otro noble en el mundo legalmente ante un estado vigente que los reconoce: Cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces Grande de España.

 

BIOGRAFÍA

La Duquesa de Alba heredó el ducado tras la muerte de su padre, Jacobo Fizt-James, en 1953. De su matrimonio con su primer marido, Luis Martínez de Irujo y Artacoz, el 12 de octubre de 1947, nacieron seis hijos: Carlos, duque de Huéscar; Alfonso, duque de Aliaga; Jacobo, conde de Siruela; Fernando, Marqués de San Vicente del Barco; Cayetano, conde de Salvatierra; y Eugenia, duquesa de Montoro. Sus veinticinco años de matrimonio finalizaron trágicamente cuando él fue diagnosticado de leucemia y la enfermedad pudo más que la vitalidad desbordante de Cayetana.

 

TRES MATRIMONIOS

Seis años después de la muerte de su primer marido, Cayetana volvió a dar el ‘sí quiero’ el 16 de marzo de 1978 en segundas nupcias al ex sacerdote Jesús Aguirre, decimoctavo Duque de Alba, con el que no tuvo descendencia y del que quedó viuda en mayo de 2001 tras 23 años de matrimonio. Un amor maduro y sosegado que les hizo alcanzar la estabilidad absoluta. "No había pensado en un segundo matrimonio, pero todo surgió de una forma espontánea. Sentí un gran dolor cuando murió mi primer marido y pensé que nunca más me volvería a casar. Ya no era ninguna niña. Tenía seis hijos... Así que mi matrimonio con Jesús fue un regalo que no esperaba. Nunca pensé que pudiera volver a ser tan feliz", aseguró un día la Duquesa.

 

Su excepcional vida, la historia de su Casa, el ducado histórico de los Alba y su forma de reinterpretar la nobleza y la aristocracia, la han convertido en un personaje imprescindible en la historia social española de las últimas décadas. Supo vivir intensamente, sin perder por un instante las responsabilidades heredadas de sus antepasados. La Duquesa, mujer de gran carácter, afirmó en más de una ocasión que la verdadera aristocracia reposa en la cultura y que frente a la pasión por el dinero hay que dejarse arrastrar por la propia pasión de vivir.

 

Tras superar con éxito tres operaciones, una en abril de 2007 de un problema de espalda, otra en febrero de 2009 de unos cálculos en la vesícula y por último otra en marzo del mismo en la que se le instaló una válvula para solucionar los problemas de hidrocefalia e isquemia cerebral que padecía, la Duquesa se instaló en una segunda juventud después de iniciar su noviazgo y posteriormente casarse con el funcionario palentino Alfonso Díez Carabantes.  La celebración del enlace matrimonial se celebró en la capilla del Palacio de Dueñas en Sevilla, siendo los padrinos su hijo Carlos, duque de Huéscar, y Carmen Tello, amiga de Cayetana y mujer del torero Curro Romero. Junto a él se dedicó a disfrutar de sus grandes pasiones: el flamenco, los toros, los viajes y la pintura juguetona de arlequines.

 

Imagen del enlace con Alfonso Díez

 

La vida de la Duquesa de Alba, con el peso añadido de sus nobles antepasados, ha sido sin duda excepcional.

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