Exhibición del Blancos de Rueda a costa del Murcia

El conjunto vallisoletano da un recital desde el principio y termina imponiéndose 91-57 a un rival que no supo contrarrestar el empuje y las ganas de los morados. La permanencia está prácticamente asegurada a falta de siete jornadas para que termine la temporada.

El Blancos de Rueda Valladolid ha pasado como una apisonadora por encima del UCAM Murcia. Los murcianos no supieron responder al empuje y ganas del equipo local que, más que nunca, demostró ser un bloque muy unido.

 

Los vallisoletanos salieron muy enchufados en el plano ofensivo y organizados en defensa, conscientes de la importancia que suponía ganar al UCAM Murcia, su inmediato antecesor en la tabla, lo que sorprendió a un equipo visitante que se mostró muy errático y no supo contrarrestar el empuje local.

 

En el minuto siete, los murcianos tan sólo contaban con cuatro puntos en su casillero por dieciocho de los locales, aunque el acierto anotador desde la línea exterior de Josep Franch o Andrés Miso permitió al cuadro pimentonero frenar algo el envite morado, para terminar el primer cuarto con un 28-12 en el marcador. La figura de este cuarto fue un Nacho Martín que tenía a todo el Polideportivo Pisuerga a sus pies.

 

Los de Óscar Quintana mejoraron sus prestaciones en el segundo cuarto, a través de su efectividad desde la línea de 6,75, pero el Blancos de Rueda no cedió terreno merced al gran trabajo realizado por Ian O'Leary en el juego interior, que impidió que el UCAM Murcia recortara diferencias.
 

El conjunto murciano se mostró más serio en defensa, pero no fue suficiente para contrarrestar la labor de equipo de los locales, con Nacho Martín al frente -22 de valoración hasta ese momento-, que aunaron sus fuerzas y frenaron el intento de remontada visitante, situando un 44-27 al descanso.

 

Tras la reanudación, Jordi Grimau reclamó su protagonismo y su empuje y acierto dieron aún más alas al Blancos de Rueda, que amplió la ventaja hasta el 55-32 (min. 24), la cual intentó frenar Quintana con un tiempo muerto, aunque no tuvo el efecto deseado.



Lejos de cortar la dinámica positiva de los morados, el receso sirvió para que regresaran con mayor intensidad, manteniendo el control absoluto de la pintura, lo que dejó a los murcianos fuera de juego, sin ideas en el plano ofensivo y con escasa aportación defensiva, hasta derivar en un 67-39 al final del tercer cuarto. Los aficionados morados estaban como locos con su equipo y esperaban el último cuarto para disfrutar de una victoria que, salvo catástrofe, estaba en el bolsillo.

 

El UCAM Murcia apenas presentaba oposición y los tiempos solicitados por Quintana caían en saco roto, ya que los de Roberto González seguían ampliando las diferencias (77-44), merced a un gran trabajo de equipo que les permitió sumar 113 de valoración -34 Nacho Martín, 26 Grimau y 23 O'Leary- por sólo 37 de los de Quintana. Esto hizo que jugadores que habitualmente no tienen minutos, como Edu Ruiz, Arranz y A. Izquierdo, pudieran salir a pista y, además, conseguir algunos puntos para el equipo, lo que hizo que el público se levantara de sus asientos y les homenajeara con la ovación de la noche.

 

Al final, el marcador reflejaba un 91-57, lo que deja a los vallisoletanos con la permanencia a un solo paso.

 

 

91 - BLANCOS DE RUEDA (28+16+23+24): Cizauskas (2), Montañez (9), Grimau (21), Martín (19), Sinanovic (9) -cinco inicial-, Porta (8), Navarro (-), O'Leary (16), Edu Ruiz (2), Izquierdo (2) y Arranz (3).



57- UCAM MURCIA (12+15+12+18): Ragland (-), Gatens (-), Miso (8), Barlow (-), Lewis (16) -cinco inicial-, Tillie (13), Franch (5), Berni Rodríguez (8), Jasen (3) y Servera (4).



ÁRBITROS: García González, Sánchez Monserrat y Pérez Niz. Eliminaron por cinco faltas a Sinanovic (min. 37), del Blancos de Rueda.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la vigésimo séptima jornada de Liga Endesa, disputado en el pabellón Pisuerga ante 5.900 espectadores

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