Eugenia Martínez de Irujo: "Gracias a esas personas que han venido a despedirse de mi madre, eso no se me va a olvidar nunca"

Eugenia Martínez de Irujo y su hija Tana

Eugenia Martínez de Irujo intenta volver a la normalidad de su vida, intentando hacer frente a la triste pérdida de su madre, la duquesa de Alba, que fallecía el pasado 20 de noviembre a consecuencia de una neumonía. 

En estos dolorosos momentos la duquesa de Montoro cuenta con el apoyo incondicional de su hija Cayetana, con quien se ha dejado ver a su regreso a Madrid.

 

Poco a poco los hijos de la desaparecida doña Cayetana Fizt-James Stuart comienzan a retomar su vida cotidiana tras su muerte. No cabe duda de que Eugenia Martínez de Irujo ha sentido su muerte en lo más profundo de su ser. La joven aparecía rota de dolor en el solemne funeral celebrado en la catedral de Sevilla. Y es que desde niña siempre estuvo muy unida a su madre, con la que disfrutaba recorriendo el mundo.

 

Mientras intenta hacer frente a uno de los momentos más difíciles de su vida, Eugenia ha contado con el apoyo incondicional y el cariño de su hija Cayetana. La joven, de quince años de edad, y su trabajo como diseñadora de joyas para la firma Tous, son el mejor bálsamo para calmar las heridas de su corazón.

 

Acompañada por su hija, Eugenia atendió algunos asuntos personales a su llegada a la capital. Precisamente ese día se celebraba la 5ª Gala SIDA Barcelona, donde estaba confirmada su presencia, hasta que el fallecimiento de su madre hizo que tuvo que excusar su presencia. Durante su paseo por las calles de Madrid, madre e hija conversaron animadamente. La duquesa de Montoro vestía de luto riguroso, ocultando la tristeza de su mirada tras unas gafas de sol.

 

Por su parte Tana, como cariñosamente la llaman sus seres más queridos, vestía de manera informal con unos modernos vaqueros rotos, camiseta y jersey negros y deportivas.

 

Visiblemente afectada tras el fallecimiento de la Duquesa de Alba, Eugenia Martínez de Irujo sólo respondía ante las cámaras para dar las gracias: "Solo quería, desde lo más profundo de mi corazón, en este momento tan doloroso para mí y para todos mis hermanos, agradecer a todas esas personas que han venido a despedirse de mi  madre, eso no se me va a olvidar nunca. De verdad quiero dar las gracias a todos aquellos que han venido, que han estado con nosotros en estos momentos tan tristes".