Estopa enciende la caldera del Pisuerga en su reencuentro con Valladolid

El ciclo 'Las noches del Pisuerga' recibieron la visita rumbera del dúo de Cornellá en un concierto agitado desde el compás inicial. 

Éxito de Estopa en Valladolid. Sin duda, pese a los grados concentrados en el polideportivo Pisuerga y las evidentes dudas de sonido que ofrece un recinto inapropiado para los conciertos musicales. Pero esa es otra historia. La de este viernes fue bien distinta; la de una actuación redonda de un grupo sólido y consolidado que cuenta con seguidores fieles que no quisieron perderse esta cita. 

 

Una vistosa puesta en escena y la aparición de los hermanos Muñoz sobre el escenario sirvieron para encender aún más las ganas de música en directo. José y David 'aterrizaron' en el escenario y accedieron a través de una lavadora galáctica que comenzó a centrifugar sus mejores éxitos, combinados con el nuevo album para caminar 'Rumba a lo desconocido'. Entrega total, sintonía y gamberrismo controlado de los protagonistas de una noche que reunió a más de 3.000 personas pese a la época de preselectividad que pudo frenar a los más estudiantes seguidores del grupo.

 

Lo del sonido ya no es cosa de ni Estopa ni de nadie que no quiera detenerse en pensar que Valladolid no cuenta con un espacio cubierto para albergar conciertos de este aforo en condiciones. El hormigón del pabellón 'empasta' música y letras y solo las primeras filas pueden disfrutar de una acústica acorde a lo que fue una gran actuación.