Este es el calendario electoral de aquí al 26 de junio

Estos son los fechas clave que hay por delante de aquí a la celebración de unas hipotéticas elecciones.

El fracaso de todos los intentos por formar Gobierno aboca al país irremediablemente a una nuevas elecciones generales. El Rey firmará el próximo día 3 de mayo el decreto de disolución de las Cortes Generales y de convocatoria de elecciones para el 26 de junio, decreto que se publicará y entrará en vigor el mismo día, según las previsiones constitucionales y sucesivas disposiciones legales.

 

2 de mayo: plazo máximo para disolver las Cámaras. La Constitución establece que si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso.

 

3 de mayo: un día después el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaría el decreto de convocatoria de las nuevas elecciones generales.

 

10 de junio: probable inicio de la campaña electoral.  La campaña, tal y como prevé la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), durará quince días, en este caso entre las cero horas del viernes 10 de junio y las 24 horas del 24 del mismo mes.

 

24 de junio: fin de la campaña electoral. Según ha indicado Patxi López, a estas alturas no cabe modificar los 54 días de periodo electoral entre convocatoria y votaciones, ni la duración de la campaña, porque ello implica tocar una ley orgánica, pero otra cosa es que sean los propios partidos políticos quienes acuerden gastar menos en esas semanas.

 

26 de junio: la Ley Orgánica del Régimen Electoral General marca un plazo de 54 días para celebrar elecciones después de la disolución de las Cortes, por lo que la fecha más probable para celebrar nuevas elecciones sería el 26 de junio.

 

20 de julio: la fecha probable de constitución de las nuevas Cortes.

 

 

Tras la constitución de las nuevas Cortes, el Rey volverá a reunirse con los portavoces de las formaciones que hayan conseguido representación parlamentaria para valorar si alguno de ellos cuenta con los apoyos suficientes como para someterse a una sesión de investidura en el Congreso.

 

En caso de que así sea, el Congreso celebrá una nueva sesión de investidura en la que el candidato tendrá que recabar la mayoría absoluta de la Cámara (176 diputados) para ser elegido presidente del Gobierno. Si no consigue esa mayoría absoluta, la votación se volvería a repetir 48 horas después. En esta segunda ocasión, bastaría con la mayoría simple (más síes que noes).

 

El Congreso tendrá un plazo de dos meses a partir de la celebración de la primera sesión de investidura para dar su apoyo a un candidato o las Cortes sería nuevamente disueltas, y, de nuevo, habría que repetir las elecciones.

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