Estados Unidos, en busca de dar la sorpresa de la mano de Klinsmann

La selección de Estados Unidos volverá a estar por séptima vez consecutiva en un Mundial, en el que se encontrará con un duro escollo en la fase de grupos, que el combinado del alemán Jürgen Klinsmann tratará de superar ante las temibles Alemania, Portugal y Ghana.

 

FICHA TÉCNICA

Participaciones en Mundiales: Diez (1930, 1934, 1950, 1990, 1994, 1998, 2002, 2006, 2010 y 2014).

Títulos: Ninguno.

Mejor resultado: Tercero (1930).

Palmarés: Cinco veces campeón de la Copa Oro de la CONCACAF (1991, 2002, 2005, 2007 y 2013).

Cómo se clasificó: Primera del Hexagonal de la CONCACAF.

Calendario fase de grupos:

17/06: 00.00 Natal Ghana - Estados Unidos.

23/06: 00.00 Manaos Estados Unidos - Portugal.

26/06: 18.00 Recife Estados Unidos - Alemania.

Desde Italia 1990, la selección norteamericana no ha faltado nunca a una Copa del Mundo, en la que su mejor participación fue el tercer puesto en la primera edición, en 1930. Veinte años después, participaron en la de 1950.

Para el país del fútbol americano o el béisbol no fue un trauma su ausencia durante cuarenta años de la mayor cita deportiva internacional. En Italia 1990 volvieron a presentarse ante el mundo, y desde entonces es una selección fija en el torneo. Todo ello en una sociedad en la que cada vez se va prestando más atención al 'soccer', que no deja de acumular la presencia de estrellas en el final de su carrera, y más tras el Mundial celebrado en su país en 1994.

A punto estuvieron de dar la sorpresa en Corea y Japón 2002, cuando acariciaron las semifinales y donde Alemania les mandó a casa en cuartos de final, en una cita donde derrotaron en la fase de grupos a Portugal. Tras ello, en 2006 no superaron la primera fase, y en Sudáfrica, tras quedar primera de grupo por delante de Inglaterra, cayeron en octavos de final ante Ghana en la prórroga.

Esto supuso el final de la era de Bob Bradley y la llegada de otro joven técnico y extranjero, el alemán Jurgen Klinsmann, con el que el combinado de las 'barras y estrellas' ha firmado un camino inmaculado hasta llegar al Mundial. En julio de 2013 conquistaba la Copa Oro de la CONCACAF en la final ante Panamá (1-0), un triunfo con el que el combinado yanki alcanzó once victorias consecutivas, récord histórico para la selección.

Aquello sólo fue un preludio de lo que más tarde sería su acceso a la cita brasileña. En el Hexagonal de la CONCACAF, Estados Unidos venció siete de sus diez partidos para consolidarse como primera de grupo y conseguir su boleto para el Mundial. El 11 de septiembre en Ohio endosaba además a su gran rival, México, un 2-0 con el que sellaba el pase; pero en la última jornada, sin embargo, daba esperanzas al combinado azteca al ganar y eliminar a Panamá con dos goles en los minutos finales, lo que permitía a los mexicanos jugar la repesca ante Nueva Zelanda.

A falta de un talento desbordante, el cuadro estadounidense goza de un espíritu competitivo y de la compensación que le otorga la mezcla de jugadores en ligas europeas y de los mejores futbolistas de la Major League Soccer (MLS), de veteranos y jóvenes talentos.

La sorpresa saltó ya a la hora de ofrecer la lista de convocados. La referencia en ataque los últimos tiempos, el delantero de Los Angeles Galaxy Landon Donovan, se quedaba fuera de la convocatoria de Klinsmann, que desde hace unos meses daba 'toques' al máximo goleador de la selección norteamericana -57- por su rendimiento.

Por tanto, sin el exjugador de Bayer Leverkusen, Bayern de Múnich y San José Earthquakes, los hombres a seguir en la ofensiva del combinado de las 'barras y estrellas' serán el delantero del Sunderland y ex del Villarreal Jozy Altidore, el veterano Clint Dempsey (Seattle Sounders) y el jugador del Nantes Alejandro Bedoya, hijos de padres colombianos. A ellos podría unirse la gran novedad de la citación, el joven jugador del Bayern de Múnich Julian Green.

En el centro del campo, el protagonismo podría ser para el hijo del anterior seleccionador yanki, el exromanista Michael Bradley, en una medular en la que estarán el alemán de nacimiento Jermaine Jones (Besiktas) y Sacha Kljestan (Anderlech) como posibles inquilinos. En la portería continúa el veterano Tim Howard (Everton), el único superviviente de una zaga renovada.

BRADLEY, EL FARO DE LAS 'BARRAS Y ESTRELLAS'

Sin su faro en los últimos años, Landon Donovan, el centrocampista Michael Bradley tomará su testigo para guiar a la selección norteamericana a cotas mayores, amparado por su experiencia en Europa y su condición de 'general' en el terreno de juego.

Incapaz de disfrutar de la titularidad en la AS Roma, Bradley regresó en enero a la MLS tras año y medio en la capital italiana para fichar por el Toronto FC. El exjugador de Heerenveen, Borussia Mönchengladbach, Aston Villa o Chievo Verona es ahora la referencia del conjunto canadiense.

Dotado de una privilegiada visión y como prolongación de Klinsmann en el campo, será el encargado de ordenar y dirigir el juego del combinado de las 'barras y estrellas', con el que ha disputado 85 partidos y ha marcado doce tantos.

KLINSMANN, UN CAMPEÓN AL MANDO DE LA ARMADA YANKI

Desde su llegada en 2011, el alemán Jürgen Klinsmann ha sabido granjearse el respeto de la afición estadounidense, a pesar de sus primeros partidos dubitativos como sustituto de Bob Bradley. Las derrotas en casa ante México, Costa Rica y Ecuador en sus primeros meses como seleccionador parecían poder condenarle nada más llegar.

Sin embargo, Estados Unidos supo impregnarse del carácter ganador del campeón del mundo de 1990. A la conquista de la Copa Oro de la CONCACAF en 2013 ante Panamá, Klinsmann unió la clasificación del combinado norteamericano como primera de grupo para el Mundial, donde Estados Unidos estará por séptima vez consecutiva.

El germano tendrá ante sí el reto de igualar los octavos de final de Sudáfrica, en su vuelta a una Copa del Mundo tras ser seleccionador alemán en la especial cita de 2006, donde cayó en las semifinales ante Italia. Sin embargo, será una empresa complicada en un grupo en el que está encuadrada con 'su' 'Mannschaft', Portugal y Ghana.

Su trayectoria en los banquillos todavía está lejos de sus éxitos como jugador. Con el combinado germano -con el que fue 108 veces internacional- fue campeón del mundo en Italia 1990 y de Europa en Inglaterra 1996, a lo que hay que añadir sus éxitos a nivel de clubes. Ganó la Bundesliga con el Bayern de Múnich (1996-97), con el que añadió una Copa de la UEFA (1995-96) a la ya conquistada con el Inter de Milán (1990-91). Además, pasó por Stuttgart, Mónaco, Sampdoria y Tottenham, donde se retiró en 1998.