Esta Navidad... los Reyes Magos llegan con 'recortes'

"Está claro que los niños se van a sentir mal, no solo si no reciben regalos, sino también si el regalo que reciben no es el que ellos tenían pensado", aseguran los expertos.

La crisis económica ha hecho que algunas familias no lleguen a fin de mes, pero que todavía más lleguen "justitas" y "no puedan permitirse extras" en sus gastos. Ante esta situación y de cara a la Navidad, el psicólogo educativo Jesús Francisco Javier Ramírez y el pedagogo Valentín Martínez-Otero han incidido en la importancia de "dialogar" con los niños y ayudar a que comprendan la situación.

  

"Está claro que los niños se van a sentir mal, no solo si no reciben regalos, sino también si el regalo que reciben no es el que ellos tenían pensado --ha asegurado Ruiz, en declaraciones a Europa Press-- y esto es más normal de lo que pueda pensarse, porque no son pocas las familias que directamente no pueden ni siquiera comer".

  

En este sentido, tanto el psicólogo como el pedagogo han coincidido en la importancia de hacer partícipes de la situación económica a los niños para ayudarles a "racionalizar" el problema.

 

Martínez-Otero ha recomendado que el diálogo con ellos se lleve a cabo "en términos comprensibles" que estén "adaptados a su edad y circunstancias". De hecho, ha sugerido como ejemplo, que "al haber poco dinero, también los Reyes Magos se ven más limitados y están obligados a hacer un reparto más apropiado de juguetes", en el caso de que sean niños muy pequeños.

  

Aún así, también han recomendado llevarles a otras perspectivas "más o menos ilusionantes", como la posibilidad de "comprar juguetes cuando acaben las fiestas y son más baratos".

  

"Desde luego, si no hay una explicación suficiente y adecuada puede generar frustración en los niños, por eso es importante promover el diálogo familiar, de manera que los hijos comprendan lo que sucede y asuman la situación en función de su edad y desarrollo. Ya desde los tres o cuatro años se pueden hacer cargo de lo que pasa", ha explicado Martínez-Otero. "Mi consejo es que sean completamente sinceros con sus hijos", ha recomendado también Ramírez.

 

EVITAR EL CONSUMISMO

  

En todo caso, el pedagogo ha recordado también a quienes no pasan por una situación de estrechez económica el deber de regalar "de forma equilibrada y responsable" bajo el riesgo de "caer en la inercia consumista".

  

"El disponer de muchos juguetes no garantiza su aprovechamiento. En asunto de juguetes, es más importante la calidad, no siempre asociada al precio, que la cantidad", ha indicado Martínez-Otero.

  

Por otra parte, ha recomendado como un valor educativo el que los padres hagan comprender a los niños que "los Reyes Magos participan de esta crisis y son sensibles a la misma. De ahí que las peticiones a través de las cartas a los Reyes deben ser igualmente limitadas y asumibles".

  

Según ha explicado, "hay que respetar en lo posible las preferencias de los niños" pero parte de la misión de los padres consiste en "orientar la elección" para que se dirija a un "consumo equilibrado y responsable" desde la infancia temprana. De este modo, además de contribuir a la "planificación familiar" se estimula que los niños desarrollen el "sentido crítico", la capacidad de tomar decisiones en función de sus gustos, preferencias y posibilidades y se promueve que tengan "expectativas realistas" sobre sus decisiones.

  

Asimismo, la Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) ha apuntado a los beneficios de "no satisfacer inmediatamente todos los deseos de los niños" a la hora de hacer regalos por Navidad y ha señalado, además de los factores educativos apuntados por Martínez-Otero, el desarrollo del autocontrol. "Los niños no necesitan todos los juguetes que piden", ha recordado la organización.

  

Junto con ello, ha pedido dar preferencia a los juguetes que permitan compartir, antes que aquellos pensados para disfrutar en soledad, y tener en cuenta las posibilidades que ofrece cada regalo en términos de creatividad, distintas formas de uso, y pensar en los valores que se quiere transmitir al niño que lo recibirá, tanto por si corresponde a su edad como por los posibles "estereotipos sexistas" o la agresividad que transmitan.

  

Aún así, la organización ha asegurado que "ningún juguete por sí mismo es determinante en el uso que le vaya a dar el niño" y que, en cualquier caso, "una buena compañía siempre permite al niño dar una correcta utilización al juguete".

  

En cualquier caso, la fundación ha incidido en que "lo importante es la seguridad" de los regalos, por lo que es necesario comprobar que cumplan con los estándares pertinentes, y en que los regalos "no sustituyen" la ausencia o el poco tiempo que puedan destinar los padres a sus hijos.

  

"La Navidad es un tiempo para disfrutar de la familia, de los amigos, para estar juntos", ha subrayado Fundación ANAR. Por ello, ha invitado a los padres a pensar en actividades que se puedan realizar con los hijos y, una vez llevadas a cabo, "mostrarles la satisfacción" que produce haberlo hecho también para los padres.

  

En este sentido, ha recordado que las actividades alternativas al consumo como el deporte, el contacto con la naturaleza, las reuniones con familiares y amigos o actividades que conllevan un consumo cultural como cuenta-cuentos, talleres o cine, son las preferidas por los más pequeños.