Esperanza Aguirre llama a vencer a las fuerzas conservadoras de izquierdas y del propio PP y pide reformas como bajar impuestos

De Guindos, por su parte, asegura que el enfermo está cada vez más fuerte y comparte la bajada de impuestos.

La presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre, ha llamado este sábado a vencer a las fuerzas conservadoras y anquilosadas de los partidos de izquierdas, de los sindicatos e, incluso, del propio PP para llevar a cabo reformas que favorezcan la competitividad y la creación de empleo y entre las que ha citado la necesidad de bajar impuestos.

 

"A las fuerzas conservadoras hay que vencerlas, es fundamental para que España sea una gran nación", ha defendido Aguirre, quien ha reconocido que si algunas de las recetas que plantean todos los economistas importantes no se toman es por muchas tensiones que derivan de esas fuerzas conservadoras en su empeño de que todo siga igual.

 

La presidenta de los 'populares' de Madrid, que ha intervenido junto al ministro de Economía, Luis de Guindos, en un foro de debate en el seno de la Convención Nacional del PP, ha planteado un decálogo con sus recetas para favorecer la competitividad de la economía española que pasa por bajada de impuestos, administraciones más pequeñas y más rápidas, poca regulación, con normas sencillas y que se cumplan y por una justicia rápida convencida de que de poco sirven buenas leyes su la justicia es lenta y deviene en injusticia.

 

Buena educación o instrucción adecuada a las exigencias del mundo real, incentivos muy claros a los que promueven la actividad empresarial, una normativa laboral que promueva la contratación y la búsqueda de empleos nuevos donde ha rechazado la conservación de estructuras fosilizadas y que los trabajadores contribuyan en las pensiones como algo suyo son otras de las recetas de Aguirre, a las que ha sumado la necesaria unidad de mercado y que el Estado ejerza sus competencias.

 

Por su parte, el ministro de Economía se ha mostrado "muy de acuerdo, como no puede ser de otra forma", con la mayor parte de esas recetas y ha compartido con Aguirre que el Gobierno de España tiene que seguir con el actual esfuerzo reformista, como esa rebaja de impuestos comprometida ya por el Ejecutivo.

 

"A veces reformar es complicado", ha admitido De Guindos, quien ha achacado esas reticencias a ciertas estructuras que no quieren que se toquen sus privilegios cuando lo importante, ha explicado, es pensar en el interés general, si bien "a veces es evanescente y no se ve".

 

"EN LA SENDA DE LA PROSPERIDAD"

 

De Guindos, que se ha definido como un liberal, ha significado la evolución económica de España en los dos años de Gobierno del PP en los que el país ha pasado de ser un enfermo que se desangraba a borbotones y que estaba al borde del rescate a ser un paciente sin hemorragia y cada vez más fuerte y en la senda de la prosperidad.

 

El ministro ha destacado en concreto el estado actual de una "banca solvente" que, según ha augurado, va a empezar a abrir los créditos a las pymes y a las familias, algo que no ocurría hace seis años, según ha lamentado.

 

El titular de Economía ha aplaudido la "serenidad" del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en estos dos años de dificultades en los que en los momentos complicados siempre sabía dónde ir con una palabra de ánimo y ha destacado también la actitud de los compañeros de Ejecutivo que han conseguido "un gobierno unido que ha dado estabilidad política", fundamental, según ha recordado, para conseguir credibilidad.

 

"Es fundamental, el crédito ha cambiado", ha resumido Luis de Guindos, quien no ha dudado al afirmar que quedan "muchísimas cosas por hacer", como rebajar las actuales tasas de paro que superan el 26 por ciento o atacar las abultadas cifras de paro juvenil.