España sortea el desastre y sigue con vida

Imagen del duelo entre Nigeria y España

España necesitó más de lo que se esperaba y que saliera el carácter y la experiencia de Navarro y Felipe Reyes en los minutos finales para sacar adelante el partido ante una Nigeria que jugó con descaro y a un ritmo de locos (87-96).

 

FICHA DEL PARTIDO

 

NIGERIA: Diogu (7), Ere (-), Oguchi (24), Aminu (9), Umeh (5) --quinteto inicial--; Uzoh (8), Akognon (12), Ogide (4), Gbinije (7) e Ibekwe (11).

 

ESPAÑA: Rubio (15), Llull (9), Rudy Fernández (13), Reyes (9) y Gasol (16) --quinteto inicial--; Sergio Rodríguez (5), Navarro (11), Calderón (-), Claver (-), Mirotic (7) y Hernangómez (11).

 

PARCIALES: 11-25, 30-18, 25-22 y 21-31.

 

ÁRBITROS: Steven Anderson (USA), José Reyes (MEX) y Zhu Duan (CHN). Eliminado por faltas personales Aminu (min.38).

 

SEDE: Arena Carioca 1.

Y llegó la primera victoria de España en los Juegos, necesaria porque si no se quedaban fuera. Fue un mal partido, sobre todo en defensa, ante el rival más flojo del grupo. Demasiado sufrimiento reflejado en que a falta de dos minutos, los de Scariolo dominaban de un punto. Al final, un pequeño apretón en defensa, el descaro de Navarro y los rebotes y tiros libres de Felipe Reyes, sentenciaron. 96-87.

 

España, que cuando apretó el acelerador fue superior a su rival, volvió a desconectarse durante varias fases del partido, con preocupantes parciales de 10 y 15 puntos en contra al final del segundo y tercer cuarto.

 

Nigeria explotó estos 'descansos' de la selección española para hacer acto de presencia con un buen acierto de tiro exterior. Y el público se entregó con el equipo africano cuando llegó a ponerse por delante al final del penúltimo acto. Pero España, espoleada por la aparición de Navarro al comienzo del último cuarto, consiguió sacar adelante un partido intermitente que se les complicó muchísimo.

 

Un partido que fue raro desde antes del inicio, con la explosión controlada de un paquete sospechoso en el Arena Carioca, y que ya nunca transcurrió de acuerdo a la lógica, más allá de un buen inicio de los pupilos de Sergio Scariolo (11-27) que presumía una noche cómoda. Otro espejismo en este torneo de escasas certezas.

 

Sin el azulgrana Shane Lawal por una grave lesión de rodilla, con su máximo anotador Ike Diogu poco acertado y, sobre todo, con una sensible carencia de talento en comparación con España, el equipo nigeriano se las apañó para desquiciar a su rival, iniciando una rebelión que adquirió tintes escabrosos con los 30 puntos que anotaron los africanos en el segundo cuarto.

 

Chamberlain Oguchi (24 puntos), que protagonizó un paso casi inadvertido por el Gran Canaria en 2013, vio el aro como una piscina y anotó siete triples para delirio de la afición brasileña, que gritaba "Nigeria, Nigeria!" cada vez que un español perdía los nervios, algo que sucedió demasiadas veces.

 

Tampoco hubo lugar para la calma en el último parcial y planeó sobre España el fantasma del 'Angolazo', aquella sonrojante eliminación frente a otro equipo africano en los Juegos de Barcelona'92. A falta de tres minutos, el último triple de Oguchi mantenía el duelo en un puño (82-83).

 

Cuando la soga empezaba a asfixiar de verdad, España apretó los dientes en defensa y logró sofocar la rebelión a base de tiros libres, aunque la calma definitiva no llegó hasta una trabajada canasta de Gasol a falta de medio minuto (85-92). Celebraba Rudy un robo como si hubieran ganado una medalla, consciente del calvario que por fin empezaba a amainar.

 

Los africanos por fin bajaron sus poderosos brazos y España pudo contar su primer triunfo en Río, que sin embargo no disipa las dudas de cara a los dos temibles compromisos que decidirán su futuro olímpico: en la madrugada del sábado al domingo contra Lituania (00.00) y ante Argentina en la madrugada del lunes al martes (00.00).