España se pone en modo avalancha para llegar a 'su final'

Laura Gil, que jugará en Perfumerías Avenida la próxima temporada, en acción

La selección femenina no da opción a Venezuela y llega al partido decisivo, el del billete a Río, el viernes con Corea como rival. 

España no ha encontrado oposición en los dos rivales de su grupo. Los mismos argumentos expuestos ante China, basados en la velocidad para sacar ventaja de jugar a campo abierto, sirvieron ante una Venezuela (83-55) incapaz de frenar las continuas avalanchas de nuestra selección.

 

La capacidad de las exteriores españolas de poner el balón en el suelo y cruzar la pista en pocos segundos unida la rapidez sin balón y de unas jugadoras interiores que adueñaban de la calle central para llegan al aro contrario mucho antes que sus rivales, convirtió por momentos el partido en un festival de contraataques.

 

Cuando Venezuela conseguía mejorar el balance defensivo y se encerraba en una zona, surgía entonces la inteligencia táctica de unas jugadoras españolas con calidad para amenazar desde el tiro de tres o desde el pase interior. 

 

Lyttle (15 puntos) por dentro junto con Laura Quevedo (9 puntos) y Leo Rodríguez (24 puntos), por fuera, rompieron de forma definitiva el choque que ya se había teñido de claro color español en el primer cuarto.