España no tendrá presidente del Gobierno, como pronto, hasta finales de julio

Conoce todas las fechas clave que tendrán lugar después de las elecciones para que España tenga de nuevo jefe del Ejecutivo.

 

EL CONGRESO VOTA

 

Cuando se convoque la sesión de investidura, el aspirante propuesto por el Rey expondrá su programa de gobierno ante las Cortes y luego tomarán la palabra los portavoces de los distintos grupos para, después, proceder a la votación. Si el candidato obtiene el voto de la mayoría absoluta (176) del Congreso, se entenderá otorgada la confianza.

 

Si no logra, al menos, la mitad más uno de los votos se fijará una nueva votación 48 horas después de la anterior, en la que ya le bastará con lograr una mayoría simple de apoyos, esto es, más votos a favor que en contra.

 

Elegido el presidente del Gobierno, jurará su cargo ante el Rey y formará su Gabinete, lo que podría llegar, como muy pronto, a principios de agosto. Y habiendo Ejecutivo, se organizará la Solemne Sesión de Apertura de la Legislatura, presidida por el Rey.

 

Pero si el aspirante tampoco consigue ser investido en este segundo intento, se tramitarán sucesivas propuestas por el mismo procedimiento, con el mismo candidato u otros, y, si, como fija el artículo 99 de la Constitución transcurren dos meses a partir de la primera votación de investidura y ninguno hubiese obtenido la confianza del Congreso, habría que convocar nuevas elecciones.

 

En ese caso, que fue lo que ocurrió el pasado 3 de mayo, el presidente de la Cámara Baja sometería a la firma del Jefe del Estado el decreto de disolución de las Cortes y de convocatoria de los comicios. Teniendo en cuenta los plazos de negociación y el procedimiento electoral, esas hipotéticas terceras elecciones generales no se celebrarían en ningún caso antes de diciembre.

 

En cualquier caso, ningún partido apuesta por repetir los comicios por tercera vez en un año. Y mientras tanto el Gobierno de Mariano Rajoy seguirá en funciones y sin control parlamentarios. En concreto en julio cumplirá nueve meses en esa situación de interinidad.

El Rey Felipe VI abrirá una ronda de consultas con los partidos una vez se constituyan el 19 de julio las Cortes Generales que salgan de las elecciones generales de este domingo y ahí se podrá saber si alguno de los candidatos que aspiran a La Moncloa cuenta con apoyos suficientes para someterse a una sesión de investidura.

 

El 19 de julio quien resulte elegido presidente del Congreso se desplazará al Palacio de la Zarzuela para informar oficialmente al Jefe del Estado de la constitución de las Cámaras y de los partidos que tienen representación parlamentaria.

 

A partir de ese momento, Felipe VI convocará en Zarzuela a los líderes de esos partidos, desde el más minoritario al mayoritario, con idea de conocer cuál sería su posición sobre una u otra posible candidatura a la Presidencia del Gobierno.

 

El Jefe del Estado se estrenó en estas lides tras las elecciones del pasado 20 de diciembre y ya acumula una gran experiencia pues, por primera vez en democracia, no bastó con una ronda de reuniones, sino que acabó convocando tres ante la imposibilidad de los partidos de alcanzar un acuerdo fructífero para investir presidente.

 

LA EXPERIENCIA DE TRES RONDAS

 

La primera tanda de contactos del Rey con los partidos arrancó cinco días después de la constitución de la Cortes, el 18 enero y concluyó el día 23 del mismo mes. Felipe VI ofreció la posibilidad de ir a un debate de investidura al líder del PP, Mariano Rajoy, pero éste declinó al no contar con los apoyos necesarios para ser elegido.

 

Por eso el Rey convocó de nuevo a los líderes políticos unos días después y el 2 de febrero designó como candidato a la investidura al socialista Pedro Sánchez, en su condición de aspirante del segundo partido más votado. PSOE y Ciudadanos firmaron el 23 de febrero un acuerdo programático pero Sánchez no logró la investidura ni en la primera votación, el 3 de marzo, ni a la segunda, 48 horas después. Sumó 130 apoyos, pero recibió más votos en contra al acumularse los 'noes' de PP, Podemos y sus confluencias, y los nacionalistas e independentistas.

 

A partir de ahí empezaron a contar los plazos y a la vista de que los partidos no llegaban a más acuerdos, el Rey impulsó una tercera ronda de consultas (25 y 26 de abril) sabiendo que el 2 de mayo, dos meses después de la segunda votación fallida, era la fecha tope para un último intento de investidura antes de la disolución automática de las Cortes, que finalmente se produjo el día 3 de mayo.

 

EL GOBIERNO, NUEVE MESES EN FUNCIONES

 

Para esta XII legislatura, la primera ronda de consultas del Rey se espera a partir del 20 de julio y después el Jefe del Estado volverá a llamar al presidente del Congreso para comunicar su decisión sobre quién debe ser el candidato para someterse a una sesión de investidura. Eso sí, todo apunta a que en esta ocasión las conversaciones entre los partidos no esperarán a que se celebre la ronda de Zarzuela, sino que arrancarán desde el día siguiente de los comicios.

 

Tras recibir la propuesta, el presidente del Congreso convocará a la Junta de Portavoces para poner fecha a esa Sesión de Investidura. Como los grupos disponen de cinco días hábiles desde la constitución de la Cámara para formarse, la Junta de Portavoces no estará habilitada para organizar la agenda parlamentaria hasta al menos el 25 de julio.

 

Por todo ello, no se espera que el primer debate de investidura tenga lugar, como muy pronto, hasta finales de julio. No hay un plazo fijo y el calendario es incierto, máxime cuando no se espera una mayoría absoluta que facilite el proceso.

 

Cuando el bipartidismo aún estaba fuerte, se solía tardar algo más de 15 días en que el partido más votado se presentase a la investidura, pero con el mapa parlamentario de diciembre ya se rompieron todos los moldes.