Espacios de la Red Natura 2000, gravemente afectados por el fuego en Sierra de Gata

Especies vegetales y animales de gran valor, afectadas por este grave fuego

La Organización no gubernamental (ONG) SEO/BirdLife ha alertado de que el fuego en la zona cacereña de Sierra de Gata afecta "gravemente" a espacios protegidos de la Red Natura 2000.

Así, en nota de prensa, esta entidad ha señalado que, aunque no ha habido que lamentar pérdidas humanas, este "gran incendio forestal" ha ocasionado "daños medioambientales tremendos", ya que el suceso afecta a varios espacios protegidos de la Red Natura 2000 como la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Sierra de Gata y Valle de las Pilas y dos Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), Riberas de Gata y Acebo y Sierra de Gata.

Además toda el área afectada es una zona ornitológica de "importancia mundial", designada como Área Importante para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) y denominada Solana de la Sierra de Gata-Las Hurdes.

Cabe destacar que, entre la flora y la vegetación afectada, se han visto "destruidas o muy dañadas" importantes zonas de vegetación formadas por robledales (rebollares), encinares, madroñales, bosques de ribera y castañares centenarios, así como poblaciones de un gran número de especies de flora endémica y amenazada, propias de la zona más occidental del Sistema Central español.

Según ha indicado SEO/BirdLife, una de las "joyas" de la zona, denominada localmente como 'La Cervigona' (Acebo), chorrera con una gran caída de agua rodeada de un bosque mediterráneo "magníficamente" conservado, ha quedado "seriamente dañada por el incendio. Además, extensas áreas de cultivos y huertos, de gran relevancia a nivel local, se han visto "seriamente afectados".

En cuanto a las especies de fauna más afectadas, aunque todavía no se ha podido cuantificar el daño causado al conjunto de poblaciones de la fauna local, esta organización ha indicado que se trata de una de las zonas "más importantes de Europa para especies amenazadas como buitre negro, alimoche, cigüeña negra, alimoche o águila calzada, entre otras aves".

Además, son "notables" las poblaciones de murciélagos y reptiles catalogados como "protegidos", por su rareza o grado de amenaza. "Es de suponer que muchos de estos animales habrán podido escapar de las llamas, aunque es posible que hayan perdido sus nidos o sus zonas de refugio y alimentación, mientras otros, con movilidad más reducida o más lentos, habrán sucumbido en el incendio", ha señalado SEO/BirdLife.

Para tener una idea de la "magnitud" del incendio que asola la Sierra de Gata y de la "gravedad" de este problema en la zona, esta ONG ha indicado que hay que tener en cuenta que solo en el periodo 2001-2013 (último año con estadísticas del Magrama definitivas) se produjeron 1.334 incendios forestales en la comarca de la Sierra de Gata, pero la superficie afectada fue de unas 9.300 hectáreas forestales.

En el actual incendio ya han ardido entre 6.000 y 7.000 hectáreas de los términos municipales de Acebo, Perales del Puerto y Hoyos, principalmente, y rozando los municipios de Gata, Cilleros, El Payo, Villamiel y San Martín de Trevejo, "aunque todavía no hay datos oficiales definitivos de superficie total afectada", según ha precisado SEO/BirdLife.

CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES

Por otra parte, según ha apuntado la ONG, todavía no se han esclarecido definitivamente las causas del incendio, "pero un suceso de esta magnitud puede llegar a afectar a más o menos superficie en función de una serie de condicionantes, que pueden convertirse en circunstancias agravantes".

En este sentido la ONG ha advertido de que algunos de estos condicionantes pueden ser la sustitución de una gran parte de los bosques de frondosas autóctonas por monocultivos de pino resinero, mucho más "inflamables", algo que "se sigue primando como modelo de gestión" en una parte importante de la comarca.

Otro de los condicionantes es el paulatino abandono de la ganadería extensiva (vacuno, caprino, ovino) en la zona, ya que "esta actividad mantenía el suelo del monte con menos material combustible".

Además, la "baja densidad de población", que propicia el abandono del campo y de labores propias de prevención a nivel local, "trae consigo el cese de gran parte de las actividades agrícolas y ganaderas, y la acumulación de combustible en el medio".

Asimismo, la "expansión" de las zonas urbanas y periurbanas a zonas agrícolas y forestales, causado principalmente por el modelo urbanístico instaurado durante los últimos años en el país, "es también un factor de riesgo, ya que un gran número de viviendas y locales se encuentran inmersos en las masas forestales", según SEO/BirdLife.

Por último, la ONG ha apuntado "a la falta de medios y de inversión en prevención de incendios, así como en divulgación y sensibilización".