Eslovaquia quiere el papel de revelación con Hamsik

Marek Hamsik

Eslovaquia debuta en la fase final de una Eurocopa con su presencia en la cita continental que alberga Francia durante el próximo mes con la intención de avanzar al máximo rubricando su propia historia, con un equipo compacto armado por el seleccionador Jan Kozak.

 

FICHA TÉCNICA

-Participaciones en Eurocopas: Ninguna.

-Palmarés: Ninguno.

-Cómo se clasificó: Segunda del Grupo C.

La no clasificación para el Mundial de Brasil hace dos años no impidió al cuadro eslovaco seguir creciendo a nivel continental, hasta lograr la presencia en su segunda cita internacional. Y es que si en Sudáfrica 2010 Eslovaquia debutó en un Mundial, ahora lo hará en una fase final de un Campeonato de Europa, dentro del Grupo B junto con Inglaterra, Gales y Rusia.

Ya con Kozak a los mandos, el combinado centroeuropeo recuperó el camino correcto, la combinación de juventud y experiencia necesaria en un país soberano desde 1993. Una corta historia que sin embargo lucha por sacar la cabeza entre los mejores. Así lo hizo en una fase de clasificación en la que se ganó con autoridad su billete a Francia.

El cuadro eslovaco confirmó el pasado mes de octubre su presencia en el que será su segundo torneo como selección, culminando una fase de clasificación que comenzó de manera triunfal. Y es que los de Kozak lideraron la primera vuelta del Grupo C venciendo incluso a la vigente campeona de Europa.

España hincó la rodilla (2-1) en la segunda jornada disputada en Zilina, probando en carnes la ambición eslovaca. Sin embargo, una mala racha en la segunda vuelta, con sequía de goles, le llevó a pelear por el pase hasta la última jornada, ganando (2-4) a Luxemburgo.

El tramo final de la fase de clasificación se unió con una mala racha de amistosos en la que no fue capaz de ganar a Letonia e Irlanda. Sin embargo, en su preparación final para la Eurocopa, Eslovaquia ha lavado su imagen y renovado confianza con buenas actuaciones, especialmente la victoria (1-3) sobre Alemania, que habrá reforzado el espíritu de un equipo que hace seis años logró pasar la fase de grupos del Mundial, objetivo que quiere, al menos, repetir en Francia.

Las lesiones y la falta de continuidad con sus clubes en alguno de sus jugadores hicieron perder fuelle a una selección que tendrá buenas opciones de llegar a los cruces. Un equipo con buena defensa, con los zagueros del Liverpool, Skrtel, y de la Roma, Gyomber; con la polivalencia de Hamsik y una peligrosa y rápida creación en ataque, pero a la que le puede pesar su falta de gol y la dependencia de su estrella.

HAMSIK, EL HOMBRE PARA TODO

En Sudáfrica, Hamsik tiró del carro y ahora engordar el éxito eslovaco de la presencia en una Eurocopa, logrando un billete para jugar octavos, pasa por la inspiración del que es sin duda su mejor hombre. El jugador del Nápoles ha hecho crecer a su país, por experiencia, goles y personalidad dentro del campo.

El centrocampista anotó cinco tantos en 10 partidos de clasificación para la Eurocopa, siendo no sólo el definidor sino el creado a su vez de gran parte del juego eslovaco. Sus botas allanaron el camino hacia Francia 2016, pero el escaparte internacional de la Euro despierta ahora el gen competitivo del joven país.

JAN KOZAK, EL IMPULSIVO LÍDER ESLOVACO

Cuando recaló en el banquillo eslovaco en 2013 después de que su predecesor Stanislav Griga no consiguiese el billete para Brasil, pocos apostaban por que Jan Kozak (Matejovce nad Hornádom, 1954) diese un vuelco al combinado centroeuropeo. Sin embargo, 17 victorias, cuatro empates y cinco derrotas -una de ellas ante España, a la que infligió también su única derrota en la fase de clasificación- avalan su trabajo.

Y es que Kozak llegaba al cargo con fama local, tras su paso como técnico por los banquillos de su país, aunque con él arrastraba su éxito como jugador. Formó parte de la extinta Checoslovaquia que terminó tercera en la Eurocopa de 1980, justo un año antes de ser designado Jugador Checoslovaco del Año.

Su carácter de centrocampista aguerrido lo arrastró al banquillo, desde donde dirige con vehemencia a los suyos; su impulsividad le ha acarreado algún que otro conflicto con rivales. Al mando de la joven Eslovaquia, el indómito Kozak tratará de hacer historia.